Barcelona se convertirá los próximos 17 y 18 de abril en el escenario de una gran cumbre internacional de dirigentes progresistas de distintos países, impulsada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a varios socios globales, con el objetivo de “coordinar respuestas” frente “al autoritarismo, la extrema derecha y la erosión del multilateralismo”.
El anuncio lo ha realizado este jueves el presidente del Partido de los Socialistas Europeos (PES), Stefan Lofven, durante una reunión de la familia socialdemócrata europea previa al encuentro informal en Bruselas con motivo del Consejo Europeo extraordinario, en el que los líderes comunitarios pretenden calibrar la relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un contexto marcado por las tensiones derivadas de las amenazas de anexión de Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca.
Esta cita internacional se enmarca como el primer gran encuentro de la “Movilización Progresista Global”, una iniciativa que tomó forma tras el Congreso de líderes socialistas europeos celebrado en octubre y que recibió el apoyo explícito tanto del jefe del Ejecutivo español como del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
En un comunicado, el PES ha recalcado que la contestación a las actuales fuerzas reaccionarias y nacionalistas “no puede ser fragmentada ni tímida”. “La ‘Movilización Progresista Global’ es nuestra respuesta colectiva: unir a los progresistas a través de las fronteras para defender la democracia, el multilateralismo y la justicia social”, ha subrayado la organización.
Los socialistas europeos insisten en que, en un momento de fuerte incertidumbre internacional, las fuerzas progresistas deben “actuar juntos, con determinación y confianza” porque “tienen la responsabilidad histórica de liderar esta agenda, oponiéndose a la extrema derecha y a quienes socavan la integración europea, y defendiendo al mismo tiempo los valores y prioridades que sustentan el proyecto europeo”.