Begoña Gómez presenta denuncia en la Policía Nacional contra Vito Quiles tras un incidente en Las Rozas

Begoña Gómez denuncia a Vito Quiles ante la Policía Nacional tras un incidente en una cafetería de Las Rozas que el Gobierno califica de acoso e intimidación.

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Begoña Gómez. Archivo. Gustavo Valiente - Europa Press

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La esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional contra Vito Quiles a raíz del incidente ocurrido en un local de Las Rozas (Madrid). Según el Ejecutivo, durante ese episodio Gómez fue objeto de un acto de agresión, acoso e intimidación.

Los hechos tuvieron lugar el miércoles 29 de abril, cuando Begoña Gómez se encontraba en la cafetería Es Panis. En ese momento, Vito Quiles —acreditado como periodista en el Congreso de los Diputados— entró en el establecimiento, se dirigió a ella y comenzó a grabarla con su teléfono móvil.

Posteriormente, el propio Quiles difundió en redes sociales un vídeo del momento, en el que se ve a la mujer de Pedro Sánchez intentando abandonar el local mientras dos personas de su entorno forcejean con él para que deje de grabar. Desde el Gobierno apuntan que las imágenes están “editadas” y que hay “una parte que no está publicada”.

Fuentes gubernamentales sostienen que Quiles llegó a bloquear la salida a Gómez, lo que califican de “acoso”, y ya habían avanzado que se emprenderían acciones judiciales por “agresión”. No obstante, por ahora no han trascendido los detalles concretos ni los posibles delitos que se recogen en la denuncia. Poco después del suceso, Gómez acudió a una comisaría de la Policía Nacional para formalizarla, según las mismas fuentes.

Sánchez, “preocupado” por el episodio

En Moncloa rehúsan atribuir lo ocurrido a un fallo en el dispositivo de seguridad que protege a la mujer del presidente y remarcan que se trata de un comportamiento de acoso e intimidación contra una ciudadana que, advierten, no debe normalizarse.

En esa línea, destacan que el jefe del Ejecutivo está “preocupado” porque, insisten, se trata de una agresión impropia de regímenes democráticos y que no puede ampararse ni interpretarse como un ejercicio de libertad de expresión. “Es acoso e intimidación” basado en la “vigilancia y el seguimiento” sostienen.