Borrell reclama autocrítica en la UE y critica la excesiva gradualidad de la ayuda a Ucrania

Borrell urge a la UE a hacer autocrítica por su respuesta en Ucrania y denuncia que la ayuda militar y energética ha llegado de forma demasiado gradual.

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El ex alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y presidente del Cidob, Josep Borrell. EUROPA PRESS

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El ex alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y actual presidente del Cidob, Josep Borrell, ha instado a la Unión Europea a revisar críticamente su actuación en la guerra de Ucrania, lamentando que el apoyo prestado a los ucranianos “ha sido excesivamente gradual”.

Estas declaraciones las ha realizado este miércoles durante el acto “Ucrania, ¿qué paz?” organizado por el Cidob, en el que también han intervenido la abogada ucraniana de Derechos Humanos y premio Nobel de la Paz 2022, Oleksandra Matviichuk, y el escritor colombiano Héctor Abad.

Borrell ha subrayado que “no dimos todo desde el principio, fuimos dando a medida que la guerra se prolongaba y veíamos que Ucrania resistía, porque al principio nadie creyó que Ucrania podía resistir”, recordando que se daba por hecho que el conflicto se resolvería en apenas unas semanas.

Ha explicado que, como primera decisión, la UE se limitó a enviar 5.000 cascos, mientras que más adelante se aprobaron envíos de aviones de combate F-16. Sin embargo, ha remarcado que entre una medida y la otra transcurrió “demasiado tiempo sin dar las armas” que ya se podían haber facilitado antes, algo que ha atribuido al temor a la reacción de Rusia.

En este sentido, ha admitido su propia responsabilidad: “La crítica que nos tenemos que hacer a nosotros, me la hago a mí en primera persona, porque de alguna forma yo estaba allí para bien o para mal, hice lo que pude y no lo que no pude”.

NO ACEPTAR UNA “PAZ RÁPIDA”

Borrell ha expresado su deseo de que las sociedades occidentales “asuman su responsabilidad y que sigan ayudando a Ucrania y que no acepten una paz rápida porque es la manera de acabar con un problema”, advirtiendo de que una solución acelerada no tiene por qué coincidir con la paz por la que Ucrania ha estado luchando. Por ello, ha insistido en la necesidad de alcanzar una paz justa.

Ha señalado además que, en el lado ruso, quienes están muriendo en el frente pertenecen sobre todo a los sectores más pobres del país, ya que el ejército recluta a estas personas ofreciéndoles dinero para combatir, financiando este esfuerzo bélico con la venta de hidrocarburos que la UE “ha seguido comprando”.

Sobre este punto, ha admitido que “hemos sido también muy graduales en el prohibir comprar, quizá porque no hemos tenido el poder que tiene Estados Unidos”, y ha llamado a que la UE deje de temer al poder, al considerar que disponer de poder es lo que permite alcanzar objetivos políticos y estratégicos.