Borrell ve en un ejército común europeo un gran salto en la integración política

Borrell defiende que un ejército común europeo supondría un gran salto en la integración política y alerta del desafío existencial que afronta Europa en defensa.

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El presidente del Cidob y exalto representante de la UE para asuntos exteriores, Josep Borrell, junto al conseller de UE y Acción exterior de la Generalitat, Jaume Duch EUROPA PRESS

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El presidente del Cidob y ex alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, ha defendido este sábado que, si la Unión Europea (UE) llega a contar con unas Fuerzas Armadas compartidas, se dará "un gran paso adelante en integración política", subrayando además que el contexto actual es propicio para profundizar en esta integración.

Ha realizado estas declaraciones en la sesión inaugural de la jornada 'War and Peace in the 21st Century. Defending Europe without the United States? The future of the European security', organizada por el Cidob en el Palau de Pedralbes de Barcelona. En el acto ha estado acompañado por el conseller de Unión Europea y Acción Exterior de la Generalitat, Jaume Duch, y está previsto que lo clausuren el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el director del Cidob, Pol Morillas.

Borrell ha abordado la hipótesis de un ejército europeo común después de que este viernes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestara que España está en condiciones de avanzar hacia una defensa compartida en el seno de la UE. Según Borrell, esta idea cuenta con un respaldo significativo de la opinión pública europea, aunque no es la postura predominante entre los jefes de Estado y de Gobierno porque "saben que el ejército es el último recurso de soberanía".

Al hilo de la integración europea, se ha preguntado "¿Es la defensa la fuerza motriz como lo fue la moneda, el euro hace 20 años, o hace más de 20 años? Esa es la pregunta".

Relación con Estados Unidos y la OTAN

En cuanto al papel geopolítico de Estados Unidos y la administración del presidente, Donald Trump, ha señalado que la OTAN "ha sufrido un debilitamiento interno sin precedentes debido a la agresividad del presidente Trump con respecto a algunos de sus aliados".

Ha aludido a la situación en Irán y Oriente Medio y ha rememorado que no es la primera vez que varios países europeos se desmarcan de una intervención militar de Estados Unidos en el exterior, citando como ejemplo la invasión de Irak en 2003. Ha añadido que la actual actitud de Trump obliga a los europeos a replantearse su propia estrategia de defensa.

"Hemos estado viviendo durante mucho tiempo bajo el paraguas americano. Y algunos de nosotros, a algunos europeos, nos gustaría mucho seguir viviendo bajo el paraguas americano. Siempre y cuando el paraguas esté abierto", ha afirmado.

Un desafío existencial para Europa

En este contexto, ha advertido de que Europa se enfrenta a un reto que va más allá de los aspectos técnicos o presupuestarios y que es, en sus palabras, "existencial, político y cultural", por lo que considera que el continente no puede permitirse seguir siendo vulnerable ni depender en exceso de otros actores.

Ha remarcado que esta evolución en las relaciones transatlánticas implica un "cambio radical" en el escenario político y ha apuntado que, en la actualidad, existen dudas profundas sobre la credibilidad de la OTAN como garante de la seguridad europea.