Bruselas inicia contactos con el nuevo Gobierno húngaro para desbloquear fondos congelados

Una delegación de alto nivel de la Comisión Europea se reunió en Budapest con representantes del Ejecutivo entrante de Péter Magyar para abordar corrupción, Estado de derecho y ayudas retenidas

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen Nicolas Landemard / Zuma Press / ContactoPhoto

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La Comisión Europea ha iniciado los primeros contactos formales con el nuevo Gobierno húngaro encabezado por Péter Magyar. Según ha informado Bruselas, una delegación de alto nivel mantuvo los días 17 y 18 de abril reuniones técnicas en Budapest con representantes del Ejecutivo entrante.

Los encuentros llegan después de los contactos mantenidos entre la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el primer ministro designado, en un momento clave para redefinir la relación entre la Unión Europea y Hungría.

El objetivo: desbloquear fondos congelados

Las conversaciones se centraron en avanzar en varios asuntos urgentes, especialmente en la posibilidad de desbloquear los fondos europeos asignados a Hungría que permanecen congelados por preocupaciones relacionadas con la corrupción y el Estado de derecho.

Bruselas considera prioritario abrir una nueva etapa de trabajo con el futuro Ejecutivo húngaro para verificar reformas pendientes y garantizar el cumplimiento de los estándares comunitarios.

Cambio político en Budapest

La llegada de Péter Magyar al poder marca un giro político tras años de tensiones entre Bruselas y el anterior Gobierno de Viktor Orbán, cuya etapa estuvo marcada por choques continuos con las instituciones europeas en materia judicial, libertades públicas y uso de fondos comunitarios.

La Comisión subraya que estas reuniones han sido una primera toma de contacto técnica y que el trabajo continuará en las próximas semanas.

Nueva fase entre Hungría y la UE

La evolución de estas negociaciones será observada de cerca en Bruselas. El desbloqueo de fondos no solo tendría impacto económico para Hungría, sino también valor político para medir si el nuevo Gobierno está dispuesto a normalizar su relación con la Unión Europea.