Bruselas subraya la relación esencial con la OTAN y reafirma su apoyo inquebrantable a Ucrania

La Comisión Europea refuerza su alianza con la OTAN y promete que el apoyo político, militar e industrial a Ucrania seguirá siendo inquebrantable.

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El jefe de Unidad de Defensa y Preparación en la Secretaría General de la Comisión Europea, Diego de Ojeda, ha puesto en valor la relación “esencial” entre la Unión Europea (UE) y la OTAN, al tiempo que ha reiterado que el respaldo a Ucrania “va a seguir siendo inquebrantable”.

“La cooperación entre la Unión Europea y la OTAN sigue siendo y es, si cabe, todavía más esencial que antes”, ha señalado este lunes durante un desayuno informativo organizado por el Club Diálogos para la Democracia en Madrid.

En su intervención, ha insistido en que la Alianza Atlántica es la “única garante” de la defensa y la seguridad en Europa, subrayando que la Unión Europea “no” es una organización militar ni pretende transformarse en una, mientras que la OTAN “sí”. “Tenemos mucho en juego, en asegurarnos de que la OTAN sigue siendo una garantía sólida”, ha advertido.

Ojeda ha recalcado que la OTAN “necesita de muchas cosas que la Unión Europea puede hacer” porque “no tiene los medios” necesarios. “No tiene capacidad regulatoria, tiene una capacidad muy limitada para habilitar fondos o créditos y apenas tiene competencias civiles”, ha detallado.

En esta línea, ha indicado que “hay toda una serie de cuestiones civiles que refuerzan la capacidad de la OTAN de centrarse en su verdadero cometido, que es en el de asegurar la defensa colectiva”, y ha añadido que dicho objetivo es “muchísimo más eficaz” cuando puede apoyarse en las herramientas de la Unión Europea.

Respecto al papel de Washington, ha expresado su deseo de que Estados Unidos lleve a cabo de forma gradual su “anunciado repliegue gradual y convencional del continente europeo”, en un contexto de “evidente deterioro” de la seguridad internacional.

“Estados Unidos viene manifestando que su compromiso con la seguridad del continente europeo es excesivo y que quiere ir reduciéndolo. Esperemos que paulatinamente y que sólo en términos convencionales”, ha señalado, defendiendo que “lo que corresponde” es que Europa y la Unión Europea “puedan suplir esos vacíos que vayan quedando”.

Compromiso inquebrantable con Ucrania

En otro orden de cosas, ha remarcado que el apoyo a Ucrania, tanto en materia de ayuda como en la defensa de su independencia y de su integridad territorial, “es y va a seguir siendo inquebrantable”: “Por solidaridad, con un vecino atacado, sin mediar ningún tipo de provocación, pero también por interés propio, porque Ucrania es la primera línea de defensa de la Unión Europea”.

Ha añadido que “tenemos mucho que ganar, mucho que aprender de Ucrania, de cómo se ha convertido en el líder de la innovación de la defensa a escala mundial, desafortunadamente”, destacando que “es el país que más sabe contener los ataques con drones”.

Ojeda ha valorado que, para la industria de defensa española, esta capacidad innovadora constituye, a su juicio, “un campo de pruebas inigualable”: “Si tienes un buen producto y se lo donas o vendes a Ucrania y ésta lo prueba y funciona, pues te forras”. Por ello, ha animado a las compañías españolas a implantarse en Ucrania y, mientras contribuyen a la reconstrucción y defensa del país, aprovechen también las oportunidades para su propio crecimiento.

Instrumentos europeos SAFE y EDIP

En la parte final de su intervención, ha repasado algunos de los mecanismos impulsados por la Comisión Europea en materia de defensa, como el instrumento SAFE, destinado a fomentar la compra conjunta de equipamiento militar, o el Programa de la Industria Europea de Defensa (EDIP), con el que la UE aspira a financiar su rearme y reforzar el tejido industrial del sector.

Estas iniciativas se enmarcan en la reciente decisión del Ejecutivo comunitario de autorizar los préstamos de Francia y República Checa para la adquisición conjunta de material de defensa, quedando únicamente pendiente de evaluación el plan presentado por Hungría.

Con esta última decisión, y tras una primera y una segunda oleada de paquetes de financiación, la Comisión ha dado el visto bueno a dos nuevos planes nacionales de defensa, elevando a 16 el número de Estados miembros que han obtenido el aval para sus programas de compra conjunta de productos militares y de defensa.

Los niveles de apoyo financiero para cada país se fijaron de manera provisional en septiembre, atendiendo a criterios de solidaridad y transparencia. En el caso de España, se han aprobado los 1.000 millones solicitados, lo que la sitúa en la parte baja del reparto, al ser el tercer Estado con menor dotación de este fondo.

“Paz y defensa no son incompatibles”

En paralelo, ha avanzado que la Unión Europea prevé presentar una nueva estrategia de seguridad a comienzos del verano —sin concretar una fecha—, que por primera vez abordará de forma conjunta la seguridad interior y exterior, con la finalidad de que la UE pueda “defender sus valores y sus intereses con independencia de cualquier tipo de presión, amenaza o coerción por parte de un tercer Estado”.

Ojeda ha defendido que, a su entender, “paz y defensa no son en absoluto incompatibles” y ha reivindicado la importancia de la disuasión militar y de la capacidad productiva de las empresas del sector: “La industria de la defensa europea no está preparada, o no está al nivel que necesitan los Estados miembros de la Unión Europea”.

Finalmente, ha ilustrado su postura con un ejemplo: “Cuando tienes un vecino que no solo una vez, sino muchas veces ha invadido a sus vecinos, es decir, un violador reincidente de la soberanía, y no hay policía ni hay tribunales, pues a lo mejor tienes que tener armas en casa para defenderte, y no solo para defenderte, sino para que, por el hecho de tenerlas, desincentives el ataque, es decir, disuasión”, ha concluido.