La presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga (PP), ha reiterado que no entra en su “objetivo” convocar elecciones autonómicas anticipadas y que, mientras dependa de ella, no las contempla, aunque ha reconocido que, con la coyuntura política actual, “no se puede descartar nada”, incluida la eventual no aprobación de los presupuestos de este año.
“No estoy por hacer pasar a los cántabros por ese trago de dos elecciones en un año y medio”, ha manifestado este domingo en una entrevista en RNE, recogida por Europa Press, al ser preguntada si se plantea un adelanto electoral como el que se ha producido en Extremadura y Aragón, territorios donde, al igual que en Cantabria, las cuentas de este ejercicio no han salido adelante.
La dirigente autonómica ha remarcado que un adelanto de los comicios no es ni su “objetivo” ni el escenario “ideal”, subrayando además la “singularidad” del modelo institucional cántabro frente al de estas dos comunidades, que acaban de iniciar una nueva legislatura, mientras que en Cantabria el calendario fija la próxima cita con las urnas en 2027.
Estas declaraciones llegan después de que, en el Pleno del Parlamento del pasado 1 de diciembre, lanzara una “advertencia” sobre la posibilidad de anticipar las elecciones si la oposición (PRC, PSOE y Vox) optaba por “un bloqueo absoluto”, advertencia que ha desvinculado expresamente de la ausencia de presupuestos regionales aprobados.
Buruaga ha explicado que hizo esa alusión en un contexto en el que detectó “un claro clima de concertación entre fuerzas políticas tan dispares”. A su juicio, “habían llegado a esta legislatura con la clara intención de neutralizarse el uno al otro y se han puesto de acuerdo (...) para frenar la acción del gobierno y parar la comunidad”, ha lamentado.
Ante ese posible escenario, ha defendido que no está dispuesta a convertirse en “una presidenta marioneta” sin capacidad real para gobernar ni a permitir que “se acaben imponiendo políticas en el Parlamento (...) que los ciudadanos no han elegido ni quieren”.
“Fue cuando dije: si esto ocurre, no voy a hacer a los cántabros rehenes, sino que hablen, les doy la palabra y convocamos elecciones”, ha recordado, para recalcar de nuevo que ese no es su “objetivo”, entre otros motivos porque implicaría detener políticas y proyectos ya en marcha que, según ha dicho, “todavía tienen mucho que ofrecer”.
Lectura de los resultados en Extremadura y papel de Vox
Interpelada por los resultados electorales en Extremadura, donde el PP ha reforzado su mayoría y Vox ha incrementado sus apoyos, Buruaga ha señalado que, a su entender, esto “solo tiene una lectura: el que se afianza el proyecto de cambio del PP con más diferencia que nunca” y que los votantes “han dicho alto y claro: no queremos más sanchismo ni cordones sanitarios”. “Ya no funciona el voto del miedo”, ha añadido, para sostener que “se está certificando el fin del sanchismo”.
En este contexto, ha instado a la formación de Santiago Abascal a que también “hagan lectura” de esos resultados y “asuman su responsabilidad”.
“No bloquee el cambio, como por ejemplo ha hecho o está haciendo en Cantabria, votando que no a mi investidura, a la bajada de impuestos, a tres presupuestos...”, ha reprochado la presidenta, que igualmente ha reclamado a Vox que respete “un poquito más” el principio de proporcionalidad, ya que con un 10 por ciento de voto en la comunidad --o con un 17% en Extremadura-- “no se puede aspirar a imponer tus políticas a todos los ciudadanos”. “Espero que todos hayamos aprendido algo de esto”, ha concluido.
Negociación del presupuesto de 2026 con el PRC
Respecto a la posibilidad de cerrar un acuerdo con el PRC para sacar adelante los presupuestos de 2026 —formación que ya respaldó las dos cuentas anteriores de la legislatura—, la jefa del Ejecutivo ha asegurado que “no se resigna y no abandona este objetivo”, y ha reiterado su disposición a mantenerse “abierta al diálogo, a la escucha” siempre que se produzca “un cambio” en la actitud de los regionalistas y pongan “una serie de propuestas concretas, viables y razonables encima de la mesa”.
En esta línea, ha indicado que, por el momento, no se ha producido ningún contacto formal y ha señalado al mes de febrero, coincidiendo con el inicio del nuevo periodo de sesiones en el Parlamento, como horizonte para retomar las conversaciones.