El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha defendido “alto y claro” que “la solución a los problemas del mundo nunca puede pasar por la guerra, por la violencia y por el conflicto” y ha puesto en valor “el ejemplo que, desde Eibar, se elevó ante el mundo entero” hace 95 años.
El responsable de Derechos Sociales ha realizado estas declaraciones ante los medios antes de participar en el acto de reconocimiento de Eibar como Lugar de Memoria Democrática, al ser la primera ciudad de toda España en la que se proclamó la II República, hace ahora 95 años.
Ha señalado que es un “verdadero honor” acudir como miembro del Ejecutivo a este homenaje para “reconocer el ejemplo que desde Eibar se elevó ante el mundo entero” y ha subrayado que “la memoria no tiene que ver con el pasado, tiene que ver con el presente”.
“Hoy todavía reverberan las palabras que desde aquí se emitieron para el mundo entero: un mensaje de justicia, de igualdad y de libertad. Un mensaje que decía que nadie es menos que nadie, que el pueblo tiene todo el derecho y todo el saber para gobernarse a sí mismo”, ha afirmado.
El ministro ha recalcado que “el destino de los países no lo han forjado nunca ni los reyes ni los terratenientes, sino los trabajadores que han levantado la vida de cada uno de nuestros países”.
A su entender, se trata de un mensaje “particularmente importante hoy” porque en el escenario internacional “vuelven a campar las fuerzas oscuras del autoritarismo, de la violencia, de la guerra, de las masacres indiscriminadas de civiles”.
Ante esta situación, Bustinduy ha considerado que “hoy también es obligación democrática hacer ese mensaje nuestro” y, tal y como “está haciendo el Gobierno”, proclamar “alto y claro” que “la solución a los problemas del mundo nunca puede pasar por la guerra, por la violencia y por el conflicto”.
Compromiso democrático y memoria histórica
“Ojalá sepamos estar a la altura del ejemplo que marcaron hace 95 años, desde esta misma plaza, nuestros antepasados”, ha manifestado Bustinduy, insistiendo en que “es obligación de todos los demócratas decir alto y claro que no podemos resignarnos, que no nos tenemos que arrodillar ante quienes quieren incendiar el mundo entero para convertirlo en un tablero de sus juegos de poder”.
El ministro ha reiterado que el Gobierno va a “estar firme y decidido en la defensa de los mismos principios y valores que se emitieron desde aquí en el año 1931: justicia, libertad, igualdad, soberanía popular, paz entre los pueblos del mundo”.
Ha rememorado que “este acto de hoy, este reconocimiento, tiene que ver con aquella historia que 7.000 kilos de bombas nazis y fascistas no pudieron silenciar, que 40 años de violencia y de represión no pudieron hacer olvidar”.
El titular de Derechos Sociales ha incidido en que se trata de un “mandato hacia adelante”, que se “debe honrar” para que, “por muy poderosos que sean, por mucha fuerza que tengan, no prevalezcan los discursos del odio, de la violencia y de la lucha contra los más débiles”. Bustinduy ha querido igualmente “honrar la memoria de los republicanos y de aquella defensa de la libertad, de la igualdad y de la democracia”.