El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha manifestado que le parece “fenomenal” que se impulsen iniciativas para reorganizar la izquierda alternativa y ha admitido que los movimientos del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, son los que tienen “más resonancia”.
Al hilo de las críticas de Podemos al acuerdo de coalición con IU y Sumar en Andalucía, ha recordado que lleva una década advirtiendo de que a la ciudadanía le interesa “bastante poco” las “cuitas entre partidos, los reproches entre dirigentes y los puestos en listas”. Frente a ello, ha instado a priorizar las propuestas y a salir a debatir sobre los grandes problemas sociales, con especial atención a la vivienda.
En una entrevista en el pódcast ‘Carne Cruda’, recogida por Europa Press, ha reiterado que se descarta como posible cabeza de lista en unas generales, subrayando que ese papel no encaja con sus capacidades políticas. A su juicio, en el espacio de la izquierda existen numerosos perfiles con suficiente “carisma” y “experiencia” para asumir esa responsabilidad.
Preguntado por el acto que compartirán Rufián e Irene Montero, ‘número dos’ de Podemos, este jueves en Barcelona, ha respondido de forma general que le parece fenomenal lo ocurrido en la izquierda en el último trimestre, en contraste con el relato de que está “lánguida, mortecina y sin posibilidades”.
En este escenario, en el que los partidos de Sumar en el Gobierno han renovado su alianza electoral, ha destacado que la ronda de encuentros impulsada por Rufián es la que ha logrado mayor eco mediático.
“Denotan que hay un espacio que está vivo y es consciente de que así no; que así no llegamos y entonces hay que hacer algo. Hay que hacer algo que sea diferente, hay que hacerlo mejor, hay que cambiar de paradigma y creo que Gabriel Rufián ha conseguido ese efecto”, ha señalado.
La izquierda busca una fórmula común para las generales
Sobre su planteamiento de evitar la dispersión de candidaturas de izquierdas por provincias, Bustinduy ha indicado que la visión del dirigente de ERC es una “buena manera” de iniciar una “conversación táctica” sobre “lo electoral” y se ha mostrado seguro de que se encontrará una fórmula adecuada si se combinan “inteligencia y prudencia”.
Más allá del diseño de las listas, el ministro ha remarcado que la verdadera batalla está en “lo político” y que la ciudadanía demanda “certidumbre” para impedir el “desastre” que, a su juicio, supondría un Ejecutivo de PP y Vox. En cualquier caso, se ha mostrado convencido de que la izquierda actuará con responsabilidad y estará a la altura.
En relación con los elogios que le dedicó el propio Rufián, Bustinduy ha agradecido esas palabras, pero ha insistido en que se excluye como aspirante a encabezar una candidatura, convencido de que su tarea es más bien apoyar “con su última gota de sangre” una lista de izquierdas y empujar nuevas conquistas sociales.
Ha recalcado igualmente que esta decisión corresponde a las organizaciones y ha asegurado que hay muchas figuras capacitadas para asumir el liderazgo electoral del espacio. Además, ha respondido a las encuestas que pronostican una bajada, apuntando que la suma de la intención de voto de las distintas fuerzas mantiene un nivel similar al de las elecciones del 23J.
Respecto a la reedición de la candidatura de Por Andalucía y las tensiones con los morados, tras las críticas del exlíder de Podemos Pablo Iglesias y de varios cargos del partido, el ministro ha reiterado que estas pugnas internas ya despertaban poco interés ciudadano hace diez años y aún menos ahora.
A su entender, es positivo que existan dos listas a la izquierda del PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, en lugar de tres, aunque ha admitido que lo deseable habría sido una única candidatura. También ha subrayado que, en lo programático, apenas hay diferencias de calado y ha ironizado con que es “inevitable” que surjan este tipo de conflictos en la izquierda. “Es como lo del lo del alacrán y la rana, el escorpión y la rana que le acaba pinchando aunque sepas que te que hundes”, ha remachado.
El caso Koldo y el desgaste para el PSOE
En cuanto al inicio de los juicios por el caso Koldo y Kitchen, Bustinduy ha descrito que le parece un “pasaje del terror de lo peor que tiene la política institucional en España”.
Ha reivindicado que Sumar mantiene una tolerancia cero frente a la corrupción y ha recordado que ya calificaron públicamente las presuntas irregularidades del exministro José Luis Ábalos como una “vergüenza”.
Asimismo, ha señalado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se vio obligado a dar explicaciones y que este asunto ha causado “bastante daño en lo político” al PSOE.