El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha sostenido que las imágenes de la detención del exdiputado madrileño y dirigente de Podemos Serigne Mbaye por parte de agentes de la Policía Nacional son “absolutamente inaceptables y no pueden tener cabida” en el país.
En esta línea, ha señalado que es imprescindible denunciar cualquier episodio de violencia motivada por razones raciales o políticas y ha reconocido la importancia de la movilización ciudadana que tuvo lugar anoche para protestar por el arresto de Mbaye.
“No se puede normalizar en una democracia digna de tal nombre que se ejerza este tipo de violencia por razones políticas y raciales”, ha remarcado durante su intervención en el foro “El liderazgo de España en la estrategia europea”, organizado por “eldiario.es”.
Además, ha advertido de que resulta “extraordinariamente preocupante” la existencia de “violencia dirigida explícitamente a mujeres de izquierda y a organizaciones políticas de izquierda”, que en la última década han afrontado “montajes policiales” o “persecuciones judiciales que acaban en nada”, así como señalamientos y campañas de hostigamiento.
Bustinduy ha recalcado que la relación de dirigentes y excargos públicos que han padecido una “persecución política por el hecho de ejercer sus funciones de representación” es “larguísima”, y ha mencionado como ejemplo a Mónica Oltra, Ada Colau, Rita Maestre, Pablo Iglesias o Irene Montero, entre otras figuras.
Confianza de Bustinduy en el futuro electoral de la izquierda alternativa
Respecto al horizonte electoral de la izquierda alternativa, el ministro ha explicado que estas formaciones atraviesan un proceso con diversos hitos, entre ellos la reedición de la alianza de los partidos de Sumar o los actos que está organizando el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, junto a otros referentes del espacio, como el encuentro previsto el próximo 9 de abril con Irene Montero.
“Lo asumo como un síntoma de que ese espacio está muy vivo y que es consciente que tiene que hacer algo para llegar al 27 en mejores condiciones”, ha indicado, para acto seguido contraponer estos movimientos a los “análisis fatalistas” sobre el futuro de la izquierda alternativa, y reafirmar que está convencido de que, finalmente, “hará las cosas bien”.