Bustinduy mantiene viva la negociación del decreto de vivienda y buscará apoyos por tierra, mar y aire

Bustinduy mantiene abierta hasta el último minuto la negociación del decreto de vivienda y avisa a la derecha del alto coste político de tumbar la prórroga.

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El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, interviene durante la sesión de control al Gobierno, a 21 de abril de 2026, en Madrid (España). Ricardo Rubio - Europa Press

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El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha reiterado que las conversaciones para lograr los apoyos necesarios que permitan convalidar en el Congreso el decreto de vivienda seguirán abiertas hasta el “último minuto” y que el Gobierno buscará esos votos por “tierra, mar y aire”. Al mismo tiempo, ha advertido a la derecha del “alto coste” político que, a su juicio, asumirán si bloquean la prórroga de los alquileres.

En una atención a los medios en los pasillos del Senado, Bustinduy ha subrayado que el diálogo con los distintos grupos parlamentarios continúa en marcha y que el foco principal está puesto en los “inquilinos”. Les ha animado a acogerse a la prórroga actualmente vigente y a organizarse para presionar a las formaciones políticas con el fin de asegurar que la medida se mantenga.

“Son 2,6 millones de personas para las que supondrá un alivio esencial, que podrán ahorrarse hasta 2.000 euros por hogar. Y que además es gente que vota a todos los partidos. Hemos conocido una encuesta que no solo dice que 3 de cada 4 españoles apoya la prórroga, sino que también el 65% de los votantes del PP la apoya. ¿Cómo va a explicar la derecha española a sus votantes que voten contra una medida que lo único que hace es garantizar el derecho de la gente a quedarse en su casa?”, ha enfatizado.

En esta línea, ha recalcado que prevé un “altísimo coste político a quien no apoya esta medida” y ha defendido que la “fuerza” del Ejecutivo reside en que la prórroga responde a lo que demanda la ciudadanía. Por ello, ha vuelto a llamar a los inquilinos a la movilización y a “presionen a sus representantes para que defiendan sus intereses”.

Sobre la relación con Junts, después de que la formación anunciara la semana pasada que suspendía contactos con Sumar hasta recibir disculpas por las palabras de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que les calificó de racistas y clasistas, el ministro ha tratado de rebajar la tensión. Ha señalado que, antes de votaciones de calado, es habitual que haya “ruido” y que “suban los decibelios”.

No obstante, se ha mostrado convencido de que el decreto de vivienda podrá salir adelante y ha reiterado que “la negociación va a estar abierta hasta el último minuto por tierra, mar y aire”. “Haremos lo que haga falta para pelear por los derechos de los inquilinos”, ha afirmado Bustinduy, para advertir de nuevo al PP de que “no ha calibrado el clamor social por la vivienda que hay en el país”.