El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha reconocido este lunes que el desempeño electoral de IU-Sumar y Podemos ha sido "muy malo" en Castilla y León, al quedarse sin representación en las Cortes autonómicas. Confía en que estos datos sirvan para una reflexión profunda y para que, en adelante, las formaciones de izquierda estén "a la altura", al tiempo que reclama "responsabilidad" a todos los actores para que concurran unidas en 2027.
Bustinduy ha hecho estas valoraciones durante un acto celebrado en la sede del Ministerio con motivo del Día Mundial de los Derechos del Consumidor, tras ser preguntado por los resultados de los comicios regionales de Castilla y León celebrados ayer y por si el PSOE había absorbido a estos partidos.
"Bueno, es una evidencia, es objetivo" que el resultado "ha sido muy malo para la izquierda" ha precisado el ministro al tiempo que pedía "sacarle cuenta" y espera que esto "empuje a un proceso de reflexión".
En esta línea, ha recordado que la izquierda lleva semanas inmersa en un proceso "muy vivo" y de "reflexión general" sobre la necesidad de "reaccionar a la coyuntura" y de articular una propuesta "capaz de sintonizar con las demandas y las necesidades del electorado progresista" de cara a las elecciones de 2027.
Arraigo territorial y unidad para 2027
En este contexto, ha subrayado que los comicios de Castilla y León han vuelto a evidenciar que el "arraigo territorial" y el "trabajo cotidiano" resultan absolutamente imprescindibles, como ya se comprobó en Extremadura y Aragón. A su juicio, la izquierda estará a la altura en la cita electoral de 2027 si asume estas lecciones.
Esa reflexión, ha reiterado, debe traducirse en que las fuerzas de izquierda acudan unidas a las próximas elecciones generales, aunque remarca que se trata de algo que "trasciende la fórmula, trasciende el formato de la candidatura" y que tiene más que ver con el proyecto político y la forma de trabajar.
Llamamiento a la responsabilidad y a ofrecer resultados
Pablo Bustinduy considera imprescindible presentar un proyecto que permita revertir el rumbo actual y hacerlo "con seriedad". "Tenemos que hacer algo y tenemos que hacerlo bien", ha recalcado, mostrando su deseo de que todos los actores implicados actúen con la suficiente responsabilidad y creatividad para hacer "lo que hay que hacer y hacer las cosas bien".
Según el ministro, el camino para "hacer las cosas bien" pasa "por intervenir decididamente para garantizar el derecho a la vivienda, comienza por dar resultados, por dar confianza a la gente, y en esa tarea estamos". Asegura que el esfuerzo del Gobierno y de las fuerzas progresistas debe centrarse en ofrecer soluciones concretas que refuercen esa confianza de aquí a 2027.