El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha señalado que medidas como la regularización extraordinaria de migrantes aprobada por el Gobierno de España deberían haberse impulsado a partir de un amplio acuerdo de país, con el fin de evitar que ganen terreno discursos “de ultraderecha, fascista y xenófobo” como los de Vox.
En una entrevista en el programa ‘Mas de Uno’ de Onda Cero, el jefe del Ejecutivo canario ha criticado que el Estado no haya ofrecido más información ni una planificación clara sobre este proceso. A su juicio, la falta de previsión provoca “colas, desconcierto y el tratamiento al inmigrante no es digno pero también se tensionan muchísimo los servicios públicos generando malestar”.
Clavijo ha denunciado que en la actualidad la política a nivel estatal se basa en la política “de los efectos, del anuncio y de la polarización”, sin un trabajo previo de consenso ni de coordinación institucional.
El presidente autonómico ha recordado que siempre se ha mostrado favorable a la regularización, al considerar que se trata de personas que “ya están aquí” y que no deben ser empujadas a la economía sumergida, sino integradas para que puedan aportar al desarrollo del país.
Sin embargo, ha subrayado que “esa regulación obedece a un absoluto fracaso de la política migratoria de la Unión Europea y del Gobierno de España, y al fracaso del control de nuestras fronteras”, poniendo el foco tanto en Bruselas como en el Ejecutivo central.
Asimismo, ha advertido de que los movimientos migratorios continuarán en los próximos años, ya sea a través de Canarias o del Mediterráneo, en parte por la reducción de la cooperación internacional por parte de Estados Unidos y de la propia Unión Europea.
Ante este escenario, Clavijo ha insistido en la necesidad de que cualquier proceso de regularización nazca de un acuerdo de país y de una coordinación efectiva entre las comunidades autónomas y el Estado, de modo que pueda gestionarse con “seguridad y dignidad”.
“Y cuando no se produce este diálogo, que además yo creo que es imprescindible y necesario para poder coordinarnos, ocurre que algo que 'a priori' puede ser positivo se convierte en un lío monumental generando mucho más malestar y propiciando que Vox tenga espacio en ese discurso de ultraderecha, fascista y xenófobo”, ha remachado.