La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha reclamado a las fuerzas de izquierda que antepongan “los objetivos por delante de las siglas” y ha expresado su agradecimiento al portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, por haber abierto, según ha dicho, un debate público sobre la conveniencia de una mayor unidad entre las formaciones progresistas.
En un artículo publicado en “Eldiario.es” y recogido este domingo por Europa Press, Colau explica que “He escuchado a algunos compañeros de partidos de izquierdas visiblemente molestos con las declaraciones de Gabriel Rufián, quien ha abierto el debate a nivel público sobre la necesidad de unirse para evitar que pueda haber un gobierno de PP con Vox. Yo en cambio me alegro sinceramente”.
Para la exalcaldesa, “es mucho lo que está en juego” y ha avisado de que, si el líder de Vox, Santiago Abascal, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, alcanzan el Gobierno central, podrían reproducirse, textualmente, las mismas agendas y dinámicas políticas que las del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Colau afirma sentirse “muy contenta con las declaraciones de Rufián” y remarca que cualquier gesto de diálogo entre referentes y organizaciones progresistas debe considerarse positivo y necesario en el contexto actual.
En su análisis, advierte de que “La extrema derecha avanza porque tiene financiación de las élites, medios de comunicación potentes y una red internacional fuerte y organizada. Pero también avanza por los errores de la izquierda: peleas internas por rivalidades personales o discrepancias puramente tácticas”, y apuesta por impulsar espacios de carácter realmente confederal que recojan la plurinacionalidad del Estado.
Un frente democrático amplio
Bajo el epígrafe “FRENTE DEMOCRÁTICO”, Colau defiende que “Necesitamos mucha más ambición: un frente democrático lo más amplio posible que no se reduzca a los partidos, que implique a amplios sectores de la sociedad, y que tenga una estrategia común, con visión global, que supere los acuerdos electorales puntuales”.
En esta línea, insiste en que no es “momento de decidir quien va a liderar electoralmente esa propuesta”, y subraya que ahora corresponde dedicarse a una construcción colectiva y a un diálogo sostenido, algo de lo que, asegura, “le consta que hay personas de distintos espacios políticos que llevan meses hablando”.