¿Cómo queda la figura de Juan Carlos I tras la revelación de los documentos del 23F?

Los documentos desclasificados por el Gobierno en el 45º aniversario de la intentona golpista ponen de manifiesto el papel clave que jugó el monarca para frenar la operación y deja sin fundamento los rumores sobre su supuesta implicación que han circulado durante décadas

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Ilustración Demócrata

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La desclasificación de los documentos secretos sobre el 23F ha tenido el efecto contrario al esperado por muchas de las voces que reclamaban la publicación de estos archivos. Los documentos refuerzan el papel del Rey Juan Carlos I como artífice y garante de la democracia. Además, diluyen las dudas sobre su supuesta participación en él, que han circulado durante décadas.

El compromiso del entonces jefe del Estado con el orden constitucional y su papel clave para frenar el levantamiento, es una de las principales tesis extraídas del análisis del más de centenar de archivos que el Gobierno ha decidido desclasificar coincidiendo con el 45º aniversario del 23F.

Armada, vetado en Zarzuela

En un documento del CNI desclasificado por el Ministerio de Defensa titulado, 'Relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero', se precisa que el Rey Juan Carlos I denegó que el general Alfonso Armada, segundo jefe de Estado Mayor del Ejército, acudiese al Palacio de la Zarzuela ya en los minutos posteriores al asalto del Congreso por el teniente coronel Antonio Tejero: "Entre las 18.30 y las 19.00 el rey recibe una llamada del general Armada, que pretendía incorporarse al Palacio de la Zarzuela (...) Su Majestad le contesta que no, que continúe en su puesto".

Sobre las siete de la tarde, Sabino Fernández-Campo, secretario general de la Casa Real, habló con el general Juste Grijalba, jefe de la Division Acorazada Brunete, quien preguntó insistentemente si el general Armada se encontraba en Zarzuela. "(Tenía más interés por conocer dicha noticia que por dar conocimiento de la situación de la División)", señala el documento.

"Ni está ni se le espera”, aseguró  Fernández-Campo, sin saber aún hasta dónde alcanzaba la responsabilidad de Armada, pero con ánimo de cortar en seco cualquier sugerencia de complicidad de la Corona. "Esto cambia totalmente la situación", contestó el General Juste.

En este mismo relato, también se recoge que el monarca mantuvo una conversación "muy tensa" con Armada entre las 20.00 y las 21.00 horas del 23F y, acto seguido, ordenó enviar un télex a la Junta de Jefes del Estado Mayor (JUJEM), a los capitanes generales, a las zonas marítimas y a las regiones aéreas en el que instaba a adoptar las "medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente".

"Ni abdicaré, ni abandonaré España"

Tras la emisión en TVE de su mensaje contra el golpe de Estado, el rey trasladó al general Jaime Milans del Bosch que la tarde del 23F había declarado el Estado de Excepción en Valencia y sacado los tanques a la calle, su "rotunda decisión de mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente. Después de este mensaje ya no puedo volverme atrás".

En dichas "órdenes" cursadas por telex a Milans del Bosch el monarca le advertía también "con toda claridad" que "cualquier golpe de Estado no podrá escudarse en el Rey, es contra el Rey".

Documento: relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero

En otro pasaje, el jefe del Estado recalca: "Juro que ni abdicaré la Corona, ni abandonaré España. Quien se subleve, está dispuesto a provocar, y será responsable de ello, una nueva guerra civil. No dudo del amor a España de Mis Generales. Por España primero, y por la Corona, después, te ordeno que cumplas cuanto te he dicho".

Milans contestó que acataría las instrucciones, aunque advirtió de que "Tejero ya no le obedece", circunstancia que Fernández Campo comunicó de inmediato a la Junta de Jefes de Estado Mayor.

Reconocimiento internacional

Los documentos desclasificados del 23-F recogen que varios líderes internacionales trasladaron su apoyo al entonces rey Juan Carlos I por su actuación durante el intento de golpe. El presidente estadounidense Ronald Reagan habló con el monarca y le envió una carta en la que elogió su “firme y valiente determinación”, subrayando que su liderazgo había sido clave para superar la crisis y reafirmar el compromiso democrático de España.

También la reina británica Isabel II felicitó al monarca y expresó el alivio existente en el Reino Unido tras conocer el fracaso del golpe, destacando la defensa del orden constitucional. Por su parte, el dirigente cubano Fidel Castro envió un mensaje en el que valoró la rápida y decidida intervención del monarca, señalando que su actuación impidió que los golpistas alcanzaran sus objetivos y contribuyó a preservar la estabilidad política. 

El Rey, señalado por los golpistas

En otro documento manuscrito datado a finales de 1980, aunque cuyo contenido parece redactado con posterioridad, ya que indica que los militares no están decepcionados por los acontecimientos del 23-F y que no es el momento de hacer críticas de lo que debieron hacer los 'heroicos camaradas de armas' y sí en cambio analizar qué es lo que habrá que hacer de ahora en adelante”, se sostiene que el primer error del fracaso del golpe fue “dejar al Borbón libre”.

 En el texto se detalla cómo deben responder ante los “fallos” que han de “corregir para “actuaciones sucesivas” y se incluyen varias “sugerencias para el futuro”, entre las que se subraya como “primer fallo” haber dejado al “Borbón libre y tratar con él como si fuera un caballero”.

Los autores sostienen que el Rey seguirá adelante con su “intento suicida” de formar un Gobierno con los socialistas, por lo que concluyen que no puede ser visto “ni como un símbolo a respetar”: “Es por tanto un objetivo a batir y anular”

45 años de rumores

Durante las últimas décadas, la figura del Rey Juan Carlos I, se ha visto empañada por la publicación de numerosos escándalos vinculados a su vida privada. Unos hechos que propiciaron su abdicación en 2014, su cese de la actividad institucional en 2019, y su salida de España en 2020.

También, en este tiempo, han surgido formaciones políticas cuestionando la Transición y el papel que desempeñó el monarca en el paso de la dictadura a la democracia. Partidos como Podemos y Sumar, que se han unido a los grupos independentistas con el objetivo de desacreditar al Emérito, llegando a insinuar su implicación en la preparación de la intentona golpista.

Curiosamente, otro de los documentos desclasificados es un informe interno elaborado por el Ministerio del Interior en el que recopilaba diversos "bulos" sobre la participación del rey Juan Carlos I en el golpe. Según el documento, estas versiones falsas habrían sido difundidas por los "defensores de los verdaderamente implicados" y por "los grupos políticos y círculos simpatizantes" con los golpistas.

En ese informe, Interior responsabiliza a los promotores de estas campañas de haber "tergiversado algunos hechos reales". "Se han interpretado de forma malintencionada otros y se han inventado acontecimientos que solo han existido en la mente de sus creadores", se indica en el texto.

El propio Ministerio admite que los "sucesivos rumores contra la Corona tuvieron algún éxito en los sectores de la derecha radical". El objetivo, según se detalla en el archivo, era "imbuir de manera insistente la idea de que no era posible la intervención de dos generales como Milans del Bosch y Alfonso Armada sin conocimiento previo" del Rey Juan Carlos I.

La vuelta del Emérito

La desclasificación de los 153 documentos se ha producido en plenas especulaciones sobre su posible regreso a España. Juan Carlos I reside en Abu Dabi desde agosto de 2020 y en 'Reconciliación', su libro de memorias, así como, en distintas intervenciones en medios franceses, el antiguo jefe del Estado insiste en que añora España y que su deseo sería volver cuanto antes, aunque llega a admitir que no es una decisión que dependa solo de él.

En este sentido, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido su regreso a través de un post publicado en X:

Preguntado por los pasillos del Congreso, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha asegurado que el Gobierno nunca ha impedido el regreso a España del rey emérito, pues de hecho Juan Carlos I ha vuelto al país cuando ha decidido, y ha puntualizado que en todo caso esa decisión solo depende de él y de la de Casa Real, no del Ejecutivo ni del líder de la oposición. 

Por su parte, Zarzuela señala oficialmente que “la decisión de regresar a España es del Rey Juan Carlos”, según pública El País.