El Congreso no ve margen de sanción al diputado de Vox que fue expulsado por encararse con la Presidencia

La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha llevado a la Mesa una propuesta de acuerdo para rebajar el clima de tensión e instar a los grupos a reformar el Reglamento para poder dar una respuesta "más eficaz"

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La presidenta de la mesa del Congreso, Francina Armengol, a su llegada a una reunión de la Mesa del Congreso de los Diputados, 24 de febrero de 2026, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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Tras estudiar la situación del pasado Pleno, en el que el diputado de Vox José María Sánchez García fue expulsado del hemiciclo tras irrumpir en el estrado, el Congreso ha concluido que no hay margen "jurídico" para una sanción más grave.

Aunque sobrevoló la posibilidad de aplicar el artículo 106 del reglamento que contempla la expulsión de un diputado durante un mes (ampliable hasta seis meses si así lo acuerda la Mesa) quedó descartado, pues este artículo se tenía que haber invocado en el momento y el diputado de Vox no opuso resistencia cuando se le expulsó de la sesión. 

La tarde del martes, el vicepresidente segundo, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que se encontraba ejerciendo en esos momentos la Presidencia de la Cámara, actuó conforme al artículo 104, que establece que si un orador es llamado al orden tres veces en la misma sesión, se le retirará la palabra y podrá ser expulsado.

A pesar de no poder aplicar sanciones más graves, la presidencia del Congreso ha decidido tomar cartas en el asunto y ha llevado a la reunión de la Mesa una propuesta de acuerdo.

El texto explica los fundamentos de hecho, qué es lo que ha ocurrido, qué se hizo ante la grave falta disciplinaria y los antecedentes de Sánchez García, que ya protagonizó un incidente en 2024, cuando llamó "bruja" a una diputada socialista.

Asimismo, plantea la reprobación del comportamiento del diputado e incorpora una advertencia de que a quienes incurran en actuaciones similares en adelante se les aplicarán las sanciones más severas que permita la normativa actual (en alusión al artículo 106 del Reglamento).

La presidenta de la Cámara Baja sostiene que los "ataques" al Congreso, su reglamento o su Presidencia "no son causales", sino "el inicio de una coreografía siempre acaba igual: con un ataque frontal a la democracia"

Desde la Presidencia de la Cámara insisten que conductas como la ocurrida "no van a ser toleradas y serán condenadas". La propuesta de Armengol también insta a los grupos parlamentarios a estudiar una reforma del Reglamento para dar una respuesta "más eficaz". A su juicio, a la vista ha quedado que el Reglamento no contempla algunas situaciones. 

Fuentes cercanas a la Presidencia señalan que los ataques al Parlamento, a su Reglamento o a su Presidencia "no son casuales". En el escrito trasladado a la Mesa y que también se llevará a la Junta, se apela a la necesidad de una iniciar una "profunda reflexión sobre la senda iniciada" y a rebajar el clima de tensión.