Ampliación | El exjefe de Gabinete de Mazón rechaza encubrirle y reafirma que no ordenó a Pradas durante la dana

José Manuel Cuenca niega encubrir a Mazón, defiende que no ordenó a Pradas durante la dana y afronta duras críticas en la comisión del Congreso.

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Ampliación | El exjefe de Gabinete de Mazón rechaza encubrirle y reafirma que no ordenó a Pradas durante la dana

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José Manuel Cuenca, quien fuera jefe de Gabinete de Carlos Mazón en la Presidencia de la Generalitat de la Comunidad Valenciana y que actualmente continúa trabajando con él en la oficina del expresidente, ha negado este lunes en el Congreso que esté protegiendo al exmandatario autonómico y ha reiterado que el día de la trágica dana de 2024 no impartió instrucciones a la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas.

Estas manifestaciones las ha realizado en su segunda intervención ante la comisión del Congreso que analiza la gestión de la catástrofe, que se saldó con 230 fallecidos en Valencia. Cuenca ya compareció el pasado 1 de diciembre, pero los diputados decidieron volver a llamarle después de conocerse los mensajes que cruzó con Pradas y que ella aportó al juzgado que instruye la causa penal por la gestión de la riada.

En esta nueva sesión, la mayoría de los grupos ha reprendido duramente a Cuenca, acusándole de haber faltado a la verdad en su primera comparecencia, extremo que él ha rechazado en varias ocasiones, asegurando que siempre ha “dicho verdad”. “No es mi propósito separarme de lo que vengo diciéndoles, que es lo que yo viví y lo que yo recuerdo de aquella jornada”, ha argumentado ante las críticas.

Los representantes de los grupos que sostienen al Gobierno y buena parte de la oposición le han reprochado su empeño en blindar a Mazón y han atribuido a esa actitud el borrado de los mensajes de WhatsApp que ambos intercambiaron aquella tarde. No obstante, el compareciente ha querido precisar que no eliminó esos mensajes “premeditadamente”.

El mensaje “Salo, de confinar nada” y el papel de Cuenca

Buena parte de las preguntas se han centrado en el mensaje de “Salo, de confinar nada” que envió esa tarde a la máxima responsable de Emergencias. Los diputados querían aclarar si con esa frase estaba trasladando a la consellera una indicación de Mazón, pero Cuenca ha insistido en que se trataba únicamente de “una reflexión” y que su intención era que cualquier decisión se adoptara con la “cobertura legal” adecuada.

Cuenca ha sostenido que Mazón “no le dio nunca ninguna instrucción” a él y que él, a su vez, tampoco ordenó nada a Pradas, subrayando que en todo momento se siguieron las indicaciones de los técnicos. Ha recalcado que, como jefe de Gabinete de Mazón, “no es más que un conseller” y que no tiene capacidad “para ordenar ni poner firme a ningún técnico”.

Al mismo tiempo, ha recordado que la consellera habló directamente con el entonces president alrededor de las 19.45 horas de ese día y ha destacado que Mazón “nunca dejó de estar comunicado” durante la emergencia. De nuevo ha puesto el foco en la ausencia de datos sobre el caudal del Barranco del Poyo.

“Sin esa información nadie habría podido intentar hacer algo para evitar lo que desgraciadamente todavía nos duele a todos”, ha reiterado, remarcando que todos los responsables habrían actuado de manera distinta si hubieran sabido que ese barranco iba a desbordarse.

Duras críticas de los grupos parlamentarios

Desde ERC, Teresa Jordà le ha acusado de haber regresado a la comisión para “vacilar” a los diputados. “No somos imbéciles, ni la ciudadanía tampoco”, le ha espetado después de que Cuenca defendiera que él no “influyó”, por ejemplo, en el retraso del envío del mensaje de Es-Alert pese a sus comunicaciones con Pradas para disuadirla de un posible confinamiento.

En la misma línea se ha expresado Mikel Otero, de Bildu, quien considera que Cuenca se “entrometió gravemente” en la gestión de la emergencia al incurrir en un “fallo muy grave” al vincular el eventual confinamiento a un Estado de alarma, algo que, a su juicio, podría “conllevar responsabilidades penales”.

La diputada de Compromís integrada en el Grupo Mixto, Àgueda Micó, le ha afeado el “sueldo Nescafé para toda la vida” que cobrará como asesor de Mazón en la Oficina de Expresident, una retribución que, según ha denunciado, percibe por encubrir al exmandatario autonómico, quien “podría acabar en la cárcel” si su colaborador revelara lo que hablaron aquella tarde.

“Me gustaría que compartieran la cárcel, se lo merecen”, ha añadido Micó. “Esperamos que usted sea el tercer imputado por la jueza”, ha señalado, por su parte, el diputado de Podemos Javier Sánchez Serna, elevando aún más el tono del enfrentamiento político.

El diputado de Compromís adscrito a Sumar, Alberto Ibáñez, ha interrogado a Cuenca sobre lo declarado este lunes por los escoltas en el juzgado, quienes han indicado que el día de la dana Mazón llegó al Palau sobre las 19.50 horas y que, alrededor de las 20.00, se desplazaron a la sede donde se encontraba reunido el Cecopi. Cuenca ha evitado pronunciarse al respecto alegando que no había tenido ocasión de informarse. “Vengo de viaje”, ha alegado.

También por Sumar, el diputado de IU Nahuel González le ha preguntado si no consideraba necesario pedir perdón a las víctimas por seguir sosteniendo que no dio órdenes a Pradas. Cuenca ha respondido que esa es su interpretación de los hechos y que no va a disculparse por algo que, afirma, no hizo. “Ni paralicé ni impulsé nada porque no formo parte de la gestión de la emergencia”, ha manifestado.

Desde el PSOE, la diputada Patricia Blanquer ha censurado que el único objetivo de Cuenca sea el “no contestar” y “victimizarse”, insistiendo en que nunca dio ninguna orden a la consellera Pradas, a pesar de que ella terminó adoptando todas las decisiones que él le iba trasladando por mensajes.

Frente a estas acusaciones, Cuenca ha mantenido su versión en todo momento: asegura que no actuó siguiendo órdenes de nadie ni impartió instrucciones a terceros, y que se limitó a comunicar al expresidente los tres avisos relevantes que le trasladó Pradas y a recomendar a la exconsellera que, si se estudiaba el confinamiento de toda la provincia, se hiciera “con la máxima cobertura jurídica”.