Ampliación | El subdirector de Emergencias atribuye el retraso del Es Alert en la dana a la espera del visto bueno político

Jorge Suárez atribuye el retraso del Es Alert en la dana mortal de Valencia a la necesidad de autorización política y a la falta de conciencia sobre la gravedad.

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El subdirector de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Jorge Suárez, ha detallado este lunes en el Congreso las razones del retraso en el envío del Es Alert a la ciudadanía el día de la mortífera dana que causó 230 fallecidos en la provincia de Valencia. Ha recalcado que para activar este sistema era imprescindible el visto bueno de los responsables políticos y ha apuntado que se generaron debates internos sobre si el aviso podría provocar "alarmismo".

"Somos funcionarios y teníamos muy claro que no se podía mandar hasta que no tuviéramos la afirmación de la dirección general", ha manifestado Suárez ante la comisión parlamentaria que analiza la gestión de la tragedia, subrayando que permanecieron "esperando" a recibir una indicación "para poder tomar la decisión" de lanzar el mensaje masivo.

Ha precisado que "hay decisiones técnicas que están protocolizadas, pero hay otras que nunca se va a tomar por parte de la dirección técnica sin la autorización de la dirección del plan de emergencias", responsabilidad que en aquel momento recaía en la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas. También ha incidido en que el plan de protección civil es "muy claro" respecto a las "jerarquías".

Primera propuesta de Es Alert a las 17.15 para Utiel

Suárez, máximo cargo técnico presente en el Cecopi aquel día, ha rememorado que a las 17.15 planteó por primera vez el envío de un Es Alert al comprobar que ya había personas refugiadas en los tejados en la zona de Utiel-Requena. Más tarde, a las 17.38, volvió a insistir en la necesidad del aviso cuando la Confederación Hidrográfica del Júcar les comunicó el riesgo de rotura de la presa de Forata, con posibles crecidas de hasta siete metros.

En un primer borrador, Suárez recomendaba a la población situarse en zonas elevadas y permanecer atenta a nuevos avisos. Sin embargo, hacia las 18.19 se acordó una versión distinta del mensaje, en la que se instaba a la gente a quedarse en sus domicilios e informarse por canales oficiales, sin mención expresa a subir a zonas altas. Según ha indicado, fue José Miguel Basset, exinspector jefe del Consorcio de Bomberos de Valencia, quien advirtió de que la redacción inicial podía resultar "demasiado alarmista" y provocar "estampidas".

Ha añadido que durante toda la sesión del Cecopi, Pradas insistió en que las decisiones se adoptaran de forma "consensuada". La consellera, ha explicado, pidió un criterio a la Abogacía del Estado sobre el contenido del texto, en concreto acerca del verbo "permanecer", y llegó a citar sentencias relacionadas con el confinamiento por el Covid en plena discusión sobre si la dirección del plan de emergencias podía o no "limitar movimientos de la población".

Orden de suspender el Cecopi y contactos con alcaldes

El compareciente ha asegurado desconocer por qué Pradas ordenó interrumpir la reunión del Cecopi durante unos 45 minutos justo cuando, ha recordado, "ya se indicaban las perspectivas más catastróficas sobre la presa de Forata". Ha matizado, no obstante, que no se produjo un vacío de mando, ya que durante ese intervalo continuaron en contacto telefónico. Ha explicado igualmente que la sesión telemática se mantuvo abierta porque prefirió no cerrarla por temor a posibles fallos técnicos al reanudarla.

En ese contexto, ha señalado que alrededor de las 18.10 se convocó una videoconferencia con los alcaldes de los municipios que se quería alertar, a propuesta de los "cargos políticos", aunque finalmente los primeros ediles no lograron conectarse.

Finalmente, a las 19.50 recibieron la orden de enviar el Es Alert. Pasaron unos 20 minutos hasta que el texto se subió a la plataforma, tras incorporar las correcciones en valenciano que quiso introducir el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó. El aviso se emitió a las 20.11. "Hubo una demora excesiva", ha reconocido Suárez.

Ha relatado que, a partir de las 17.30, toda la atención se centró en la presa de Forata y que, hacia las 19.30, ya eran conscientes de que el temporal iba a impactar en prácticamente toda la provincia de Valencia.

Foco total en Forata y ausencia de datos del Barranco del Poyo

Sin embargo, ha desvelado que en el Cecopi apenas se trató la situación del Barranco del Poyo, pese a que a las 18.43 la Confederación del Júcar informó de la inundación en la rambla del Poyo. Ha calificado esa comunicación de "relevante", pero ha explicado que no llegó al centro de coordinación porque estaban volcados al "200%" en seguir la evolución de Forata, lo que, a su juicio, condicionó la capacidad de decisión sobre el conjunto de la emergencia.

"No se hablo de esto en el Cecopi. No se llegó a plantear", ha reiterado, aunque ha admitido que sí se mencionó ese barranco por la mañana, antes de la reunión, en el centro de L'Eliana, a raíz de la "alerta hidrológica". No obstante, ha puntualizado que aquella información previa no anticipaba lo que después ocurrió.

Suárez ha manifestado que no puede determinar si se habrían salvado vidas de haberse difundido el Es Alert entre las 18.30 y las 19.45, y ha reconocido que el sistema nacional de Protección Civil "no estaba preparado para lo que ocurrió".

Tampoco ha querido precisar si el principal fallo aquel día fue de carácter técnico o político, al considerar que la situación no admite una respuesta sencilla. Sí ha aprovechado para destacar el trabajo del personal técnico que, según ha remarcado, "llegaron donde pudieron llegar".

Defiende su papel "proactivo" y admite falta de información

Al ser preguntado de nuevo por las razones del retraso en el envío del Es Alert, ha aludido a "una serie de factores" que no ha concretado y ha apuntado que "posiblemente no había conciencia de la gravedad". Ha insistido en que él siempre actuó de forma "proactiva" y ha puesto como ejemplo el intento de organizar la videoconferencia con los alcaldes.

Asimismo, ha evitado "juzgar" si el president Carlos Mazón debería haber acudido antes al Cecopi o si su presencia habría permitido adoptar decisiones más ágiles. Ha recordado que compareció ante la prensa tras la llegada de Mazón a L'Eliana. Mientras el jefe del Consell afirmó que no tenía constancia de fallecidos, Suárez ha asegurado que él ya estaba convencido de que los había.

En otro momento de su intervención, ha relatado que el entonces presidente de la Generalitat le pidió una estimación del posible número de muertos y él respondió que, a partir de los datos de desaparecidos, podrían situarse entre 200 y 300, aunque había que tener en cuenta que muchas líneas telefónicas no funcionaban. Ha indicado que, en las primeras horas, tenía la "seguridad absoluta" de que habría víctimas mortales, pero nunca imaginó que se alcanzaría la cifra final.

Suárez, que se ha mostrado partidario de que en adelante se graben las reuniones del Cecopi, ha admitido que ese día no recibieron "suficiente información analizada del impacto" real de lo que estaba ocurriendo. "No creo que nadie de los que estuviéramos allí fuéramos conscientes de la realidad del impacto que podía tener ese riesgo ya fuera por la información que teníamos o por la formación de cada uno", ha señalado.

Aunque ha recordado que "la seguridad absoluta" es inalcanzable, ha defendido la necesidad de extraer lecciones de emergencias como la dana, especialmente en una comunidad como la Valenciana que, según le trasladó en su día un experto europeo, es un "supermercado de riesgos", con presas, áreas sísmicas, transporte de mercancías peligrosas, una central nuclear, riesgo de maremotos y algunos de los incendios forestales más graves registrados en España.