El recién nombrado ministro de Hacienda, Arcadi España, se someterá la próxima semana a su primera sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, donde tendrá que responder a cuestiones planteadas por Sumar, socio minoritario del Ejecutivo, y por uno de los apoyos habituales del bloque de investidura, EH Bildu.
Arcadi España tomó posesión de la cartera de Hacienda el pasado 27 de marzo, después de que la ya exvicepresidenta y exministra de Hacienda, María Jesús Montero, abandonara el Ministerio para convertirse en la candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía en las elecciones del 17 de mayo.
Tras este relevo, la Vicepresidencia Primera del Gobierno ha recaído en el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, quien, pese a haber comparecido ya en el Congreso con su nueva responsabilidad ante la Comisión de Economía, aún no ha intervenido en una sesión plenaria. Su estreno en el hemiciclo se demorará al menos otra semana, ya que ha comunicado que no asistirá al próximo control al Gobierno por encontrarse de viaje oficial en Estados Unidos.
Quien sí acudirá al Pleno será Arcadi España, que deberá fijar posición sobre la financiación de la Comunidad Valenciana y sobre la implantación de un gravamen a los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas.
Financiación autonómica e impuesto a las eléctricas
En concreto, el diputado de Compromís integrado en Sumar, Alberto Ibáñez, interpelará al ministro, que fue conseller en la Generalitat Valenciana en el Gobierno del socialista Ximo Puig, acerca de cómo y en qué plazos prevé resolver “la infrafinanciación histórica del País Valencià”, según figura en el borrador de preguntas e interpelaciones del Pleno al que ha tenido acceso Europa Press.
Asimismo, EH Bildu dirigirá otra cuestión al titular de Hacienda para conocer si está dispuesto a reactivar el impuesto a las energéticas “aunque Europa no actúe”. Esta iniciativa se produce tras la reciente solicitud elevada por España, Alemania, Italia, Austria y Portugal a la Comisión Europea para que se promueva un tributo sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas derivados de la crisis en Oriente Medio.