El nuevo retrato circular de Clara Campoamor, la diputada de la II República que defendió el sufragio femenino, se exhibe ya en la galería de políticos ilustres del Congreso, un espacio en el que hasta ahora sólo figuraban 20 hombres.
Según ha comprobado Europa Press, el tondo de la sufragista española se ha instalado en un lugar destacado del Vestíbulo de la Reina, la sala a la que se accede al abrir la Puerta de los Leones.
La pieza, realizada por la artista Soraya Triana y valorada en 11.000 euros, se ha colocado en la parte central del muro situado tras la escultura de Isabel II. A ambos lados se sitúan las imágenes de Raimundo Fernández Villaverde, presidente del Gobierno con Alfonso XIII, y Emilio Castelar, uno de los cuatro presidentes de la Primera República Española. Frente a ellos, el busto de Manuel Azaña, presidente de la II República.
En marzo de 2024, la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, hizo pública su intención de incorporar tondos de diputadas para aumentar la presencia de mujeres en las paredes del Palacio. Actualmente, la representación femenina, excluyendo a las reinas, se reduce a los retratos de las presidentas de la Cámara.
Hasta la fecha, la colección de tondos estaba integrada, fundamentalmente, por figuras políticas destacadas del siglo XIX, todos ellos hombres. No fue hasta 2011 cuando, bajo la presidencia del socialista José Bono, se sumaron los últimos retratos: el de Azaña y el del primer jefe del Gobierno tras la dictadura franquista y artífice de la Transición, Adolfo Suárez.
La única candidata que logró acuerdo
Tras el anuncio de Armengol, se constituyó un grupo de trabajo en el seno de la Mesa y se solicitó a los partidos que presentaran propuestas de mujeres para ser retratadas. Sólo PP, PSOE y Sumar remitieron nombres y únicamente hubo acuerdo en una candidata: la sufragista española del Partido Radical, que ya da nombre a una sala del Congreso, tiene una escultura en la Cámara Baja y conserva allí el escritorio en el que trabajaba.
El tondo de Campoamor se presentó públicamente el pasado mes de septiembre durante el acto de conmemoración del 94 aniversario de la aprobación del sufragio femenino, reconocido por primera vez en España en la Constitución de 1931.
El objetivo de PSOE y Sumar, que cuentan con mayoría en la Mesa del Congreso, es reforzar la presencia femenina en la galería con otras ocho parlamentarias, las primeras diputadas elegidas en la II República. Entre ellas figura Victoria Kent, que se enfrentó a Campoamor al ser partidaria de aplazar el sufragio femenino por considerar que podría perjudicar a la República.
Nelken y la ‘Pasionaria’, entre las elegidas
Otra de las seleccionadas es Margarita Nelken, que ya dispone de una caricatura expuesta en la Cámara junto a las de otros diputados literatos y periodistas. Fue la única mujer que obtuvo escaño en 1931, 1933 y 1936, siempre por Badajoz y por el PSOE, aunque al inicio de la guerra se integró en el PCE, del que acabaría siendo expulsada.
En 1933 se sumaron cuatro nuevas diputadas, de las que tres eran socialistas: Veneranda García-Blanco, docente elegida por la circunscripción de Oviedo; la escritora y periodista Matilde de la Torre, que también resultó elegida en 1936; y la escritora María Lejárraga, que concurrió por Granada.
Por su parte, la feminista católica e inspectora de enseñanza Francisca Bohigas Gavilanes fue la única parlamentaria de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), con acta por León.
Ya en 1936 llegaron al Congreso la abogada y maestra socialista Julia Álvarez Resano, elegida por Madrid, y Dolores Ibarruri, conocida como la “Pasionaria”, que fue dirigente comunista en la Guerra Civil, secretaria general del partido en el exilio, entre 1942 y 1960, y volvió como diputada en las Cortes Constituyentes de 1977, junto con el poeta Rafael Alberti, ambos en las listas del PCE.