El ministro de Economía, Comercio y Empresa y recientemente nombrado vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, tiene actualmente tres proyectos de ley bloqueados en el Congreso, sin avances en su tramitación y con uno de ellos acumulando más de dos años de parálisis parlamentaria.
Los textos, aprobados en su día por el Consejo de Ministros, siguen pendientes en la Comisión de Economía de la Cámara Baja. Se trata de la reforma sobre los criterios de tamaño empresarial en materia de información financiera, la regulación de administradores y compradores de créditos, y la ley para la creación de la Autoridad Administrativa Independiente de Defensa del Cliente Financiero.
Un proyecto heredado que no despega
Este último proyecto es el más antiguo. Se remonta a la etapa de Nadia Calviño al frente de Economía y llegó incluso a superar su paso por el Congreso en la anterior legislatura. Sin embargo, decayó con el adelanto electoral.
El objetivo de la norma es crear un organismo que unifique los criterios de resolución de reclamaciones entre clientes y entidades financieras, reforzando la protección de los usuarios del sistema bancario.
Pese a que el Gobierno recuperó el proyecto en la actual legislatura y volvió a remitirlo al Congreso, su tramitación sigue sin arrancar: la Comisión de Economía no se reúne para abordarlo desde diciembre de 2024.
Un contexto político que dificulta su aprobación
El bloqueo responde, en gran medida, al escenario parlamentario actual, donde PP, Vox y Junts mantienen una oposición constante al Ejecutivo, complicando la aprobación de nuevas leyes.
De hecho, la Autoridad del Cliente Financiero ha quedado fuera del paquete de reformas comprometidas por el Gobierno para acceder a los fondos europeos del Plan de Recuperación, lo que evidencia las dificultades para sacarla adelante.
Aun así, desde el Ministerio de Economía insisten en que se trata de una iniciativa “prioritaria” y que el Ejecutivo tratará de desbloquearla en los próximos meses.
Otras dos leyes también paralizadas
Junto a esta norma, hay otros dos proyectos económicos en punto muerto. Por un lado, la ley sobre administradores y compradores de crédito, que transpone una directiva europea y busca reforzar la protección de los consumidores, obligando a los prestamistas a contar con mecanismos de renegociación de deuda.
Este texto llegó al Congreso en marzo de 2025, pero desde entonces permanece estancado en la fase de enmiendas, con prórrogas continuas que han impedido avanzar en su tramitación.
Por otro lado, la reforma de los criterios de tamaño de las empresas —clave para la información financiera— fue registrada en noviembre de 2025 y se encuentra en una situación similar, aún pendiente de superar el periodo de enmiendas.
Tres leyes clave, sin horizonte claro
La acumulación de proyectos económicos bloqueados refleja las dificultades del Gobierno para impulsar su agenda legislativa en materia financiera, en un contexto de fragmentación parlamentaria.
Aunque ninguno de los textos ha sido descartado, su avance dependerá de la capacidad del Ejecutivo para tejer acuerdos en el Congreso, algo que, por el momento, sigue sin materializarse.