Said Bourjat, quien trabajó como ayudante del imán de Ripoll (Girona) Abdelbaky Es Satty, señalado como el ‘cerebro’ del atentado en Cataluña del 17 de agosto de 2017, ha declarado este martes en el Congreso de los Diputados que en ningún momento imaginó que se estuviera preparando esta matanza porque “parecía una persona normal”. “Para mí fue un shock”, ha manifestado.
El colaborador del imán, que murió en la explosión de un chalé en Alcanzar (Tarragona), ha acotado su trato con él al ámbito estrictamente laboral: su cometido era la limpieza de la mezquita y, en ocasiones, le consultaba si iba a dirigir el rezo.
En su intervención ante la comisión del Congreso que analiza los atentados estadistas, Bourjat ha extendido su desconocimiento también a los jóvenes que integraban la célula terrorista encabezada por Es Satty. “Esos chicos tenían una apariencia normalísima, era imposible realmente adivinar lo que pensaban”, ha señalado.
Asimismo, ha insistido en que “nunca le vi con ningún agente de Policía, ni tampoco nunca me comentó que tuviese ninguna relación con la Policía”, contestando así a las preguntas del diputado de EH Bildu Jon Iñarritu.
Ante la diputada de Junts Pilar Calvo, Bourjat ha relatado que coincidía con Es Satty en un bar de Ripoll, donde se entretenían jugando al parchís o a las cartas, sin mantener conversaciones sobre asuntos políticos ni de geopolítica.
Ausencias del imán y llamadas telefónicas
También ha explicado que sus llamadas al imán se limitaban a avisos relacionados con sus ausencias de la mezquita, “porque había gente que estaban esperándole para que dirigiera el rezo”.
“No se ausentaba mucho; en algunos periodos sí, tal vez tres o cuatro días, pero luego tenía que compensarlo trabajando 15 días sin parar”, ha precisado en respuesta a los grupos de Sumar y ERC.
Los diputados han mostrado interés por los viajes de Es Satty a Marruecos y Bélgica, por si Bourjat sabía algo sobre la casa de Alcanzar o sobre las clases que el imán impartía a adultos y menores. El compareciente ha reiterado que él no tenía ningún cargo de responsabilidad y que sus conversaciones se limitaban puntualmente a la presencia del imán en los rezos de la mezquita.
El PSOE ha optado por no formular preguntas al testigo, mientras que el PP ha criticado que se le haya convocado al Congreso al considerar que, a su juicio, “no ha aportado nada” nuevo respecto a lo ya esclarecido en la investigación judicial.
Desde Junts han aprovechado para alertar de que la comisión de investigación atraviesa un “callejón sin salida”, poniendo en duda el avance de los trabajos ante la falta de respuesta del CNI a la solicitud de nuevas comparecencias.