La Mesa del Congreso ha decidido no admitir a trámite el escrito de queja registrado por el PSOE, en el que denunciaba continuas interrupciones, faltas de respeto e incluso insultos por parte del PP en la última sesión de control al Gobierno. El órgano rector de la Cámara argumenta que este tipo de incidentes deben abordarse y, en su caso, corregirse en el mismo momento del debate, puesto que, una vez concluido, ya no es posible modificar lo ocurrido.
El grupo socialista presentó formalmente su queja el pasado 27 de febrero, acusando a los diputados del PP de aplicar una “estrategia” basada en interrumpir, increpar e incluso insultar a los miembros del Ejecutivo durante la sesión de control, con especial incidencia cuando toman la palabra las ministras.
De acuerdo con el PSOE, en el Diario de Sesiones del último Pleno de control se recogen un total de 26 interrupciones dirigidas contra una ministra del Gobierno, protagonizadas por relevantes cargos del PP como su secretario general, Miguel Tellado, o el vicesecretario de Igualdad, Jaime de los Santos.
Pese a ello, la queja ha quedado finalmente archivada y sin consecuencias. Fuentes parlamentarias recuerdan que no es competencia de la Mesa del Congreso revisar a posteriori lo dicho en el Hemiciclo, y que corresponde exclusivamente a la Presidencia de la Cámara decidir, durante el desarrollo del Pleno, si llama al orden o corrige la conducta de un diputado.