El pleno del Parlamento Europeo ha exigido este martes reabrir el proceso legislativo para que la violación, definida por la falta de consentimiento, se considere delito en todos los Estados miembro de la Unión Europea. Esta iniciativa ya había sido planteada por la Comisión Europea hace años, pero fue rechazada por los Veintisiete en 2024 al cuestionar su viabilidad jurídica.
Reunidos en Estrasburgo (Francia), los eurodiputados reclaman que el Ejecutivo comunitario presente un nuevo texto que establezca una definición común del delito de violación “basada en la ausencia de consentimiento libre, informado y revocable”. La resolución ha salido adelante con un amplio apoyo de los principales grupos políticos —entre ellos el PP— y con la oposición unánime de las formaciones de ultraderecha.
El documento aprobado insiste también en la necesidad de garantizar en toda la UE apoyo y protección adecuados a víctimas y supervivientes de agresiones sexuales. Además, subraya que ni el silencio, ni la falta de resistencia, ni la ausencia de un “no”, ni los antecedentes sexuales o cualquier relación previa o actual “deben interpretarse como consentimiento”.
El informe, que ha recibido 447 votos favorables, 160 en contra y 43 abstenciones, recalca que el consentimiento debe analizarse “en su contexto”. Cita, por ejemplo, situaciones de inconsciencia, intoxicación, sumisión química, enfermedad, discapacidad o especial vulnerabilidad, en las que deben contemplarse reacciones como la “congelación” o las respuestas “falsas”, vinculadas al trauma.
“Es moral y jurídicamente inaceptable que las mujeres no estén protegidas por leyes de "sólo sí es sí" en toda la UE. Llevamos años pidiendo una definición europea común de violación, y aunque el Consejo impidió que se incluyera en la Directiva sobre la lucha contra la violencia contra las mujeres, cada vez más gobiernos reconocen la necesidad de este enfoque”, ha declarado la ponente del texto parlamentario por parte de la comisión de Libertades Civiles, la socialista sueca Evin Incir.
La eurodiputado ha defendido así que existe un “impulso” en los países de la Unión en esta dirección y enumerado entre los últimos países que han incorporado leyes basadas en el consentimiento a Francia, Finlandia, Luxemburgo y Países Bajos.
La ponente por la comisión de Derechos de la Mujer, la socialista polaca Joanna Scheuring-Wielgus, ha avisado, por su parte, que “una de cada tres mujeres en la UE ha sufrido violencia de género y una de cada veinte ha sido víctima de violación”. “Gracias a mujeres valientes como Gisèle Pelicot, cada vez hay más apelaciones a la acción”, ha concluido.
El texto aprobado por la Eurocámara insta a los Estados miembro que aún no han actualizado sus códigos penales y mantienen definiciones de violación centradas en el uso de la fuerza o la violencia a que adapten su legislación conforme a los estándares internacionales, en particular el Convenio de Estambul, ratificado por la UE en 2023.
En materia de prevención y sensibilización, los eurodiputados reclaman formación obligatoria, específica y periódica para todos los profesionales que atienden a víctimas de violencia sexual, como policías, jueces, personal sanitario y trabajadores sociales, con el fin de mejorar la respuesta institucional.
Asimismo, piden a la Comisión Europea que antes de que termine el año presente directrices claras sobre educación sexual y afectiva integral en el ámbito europeo, y que impulse campañas de concienciación a escala comunitaria sobre temas clave como el consentimiento, la integridad sexual y la autonomía corporal.
Otra de las prioridades señaladas por el informe es combatir los mitos que rodean a la violación, así como los contenidos contrarios a la igualdad de género y la propaganda misógina en Internet vinculada al colectivo incel.
Apoyo del PP y críticas a la ley española del solo sí es sí
Tras la votación en el pleno, el Partido Popular ha difundido un comunicado en el que reclama a la Comisión que legisle con “claridad para establecer una definición común de violación basada en la ausencia de consentimiento” y “reforzar la protección de las víctimas”. Al mismo tiempo, advierte de la importancia de “evitar errores legales que puedan beneficiar a los agresores como ocurrió en España”.
“Si no hay consentimiento, hay violación. Y en estos términos afortunadamente el delito de violación es definido en la mayor parte de los Estados miembro, pero como pudimos comprobar cuando se negoció la Directiva sobre Violencia contra la Mujer, una definición armonizada en la Unión Europea de este delito plantea cuestiones complejas de resolver sobre las que este informe trata”, ha razonado en el comunicado el eurodiputado 'popular' y presidente de la comisión de Libertades Civiles, Javier Zarzalejos, quien ha pedido abordar la cuestión desde el “rigor técnico y jurídico”.
Desde Vox, en cambio, han cargado contra el PP por apoyar un informe que, a su juicio, respalda una regulación “calcada al espíritu de la polémica ley del 'Sólo sí es sí' impulsada en España por (la entonces ministra) Irene Montero”.