El Partido Popular ha registrado una enmienda a la proposición de ley sobre cribado neonatal del Sistema Nacional de Salud (SNS) en la que plantea que la futura norma no pueda aplicarse hasta que el Ministerio de Sanidad habilite una dotación económica concreta que asegure su despliegue completo en todo el territorio.
Las diferentes formaciones con representación en el Congreso han presentado ya sus propuestas de cambio al texto, al que ha tenido acceso Europa Press. Se trata de la iniciativa legislativa promovida por el PSOE para reforzar y asegurar un acceso uniforme al programa de cribado neonatal en España, la conocida prueba del talón, destinada a detectar y tratar de forma temprana diversas patologías.
El grupo ‘popular’, además de reclamar financiación específica, incorpora en sus enmiendas una modificación dirigida a corregir las diferencias territoriales en el acceso a estas pruebas. En la actualidad, cada comunidad autónoma puede ampliar por su cuenta el catálogo de enfermedades analizadas más allá de lo fijado por el Ministerio de Sanidad, lo que provoca que haya regiones con un cribado más amplio que otras, de hasta 43 enfermedades.
“La cartera común básica deberá incluir todas aquellas enfermedades entre las 43 citadas que cumplan los criterios establecidos para las 12 ya incluidas actualmente”, recoge la enmienda presentada a este respecto. El PP plantea además en otra enmienda que se incorporen a la cartera común básica el cribado de la enfermedad de Pompe y de la mucopolisacaridosis tipo 1.
Por otro lado, PSOE y Sumar han presentado de forma conjunta cinco enmiendas con el fin de asegurar la revisión periódica del programa de cribado neonatal por parte de la Ponencia de Cribado Poblacional “cada año y de manera continuada, cuando se identifiquen patologías susceptibles de ser incorporadas al programa”, cambiando así el planteamiento inicial, que fijaba una evaluación al menos cada dos años.
En este sentido, conviene recordar que el Ministerio de Sanidad, en colaboración con las comunidades autónomas y el INGESA, elabora desde 2016 un informe anual de evaluación sobre el programa de cribado neonatal.
Las propuestas de los partidos que sustentan al Gobierno también incluyen la creación de cauces estables para asegurar e institucionalizar la participación de sociedades científicas, expertos independientes y asociaciones de pacientes y familiares en la evaluación del programa. Igualmente, reclaman la actualización del Documento Marco de Cribado Poblacional, vigente desde 2010.
Debate sobre competencias autonómicas y alcance de las pruebas
El Partido Nacionalista Vasco (PNV) insiste en sus enmiendas en salvaguardar las competencias de las comunidades autónomas, de manera que estas puedan seguir incorporando a sus carteras de servicios técnicas o procedimientos adicionales de cribado neonatal no contemplados en la cartera común, como ya sucede actualmente.
Otra de las propuestas del PNV plantea que la evaluación de los programas de prueba del talón se extienda a otros cribados, como el auditivo. Asimismo, reclama que el articulado garantice que no se retiren pruebas ya implantadas salvo que exista una justificación sólida. “Puede parecer obvio, pero ha pasado en algún país con algunos cribados cuyos tratamientos fracasaron”, precisa.
Con el propósito de reforzar la rendición de cuentas del Ejecutivo, el PNV propone también que el Gobierno esté obligado a remitir al Congreso de los Diputados un informe sobre las conclusiones de la revisión de los cribados neonatales y sobre las medidas adoptadas para actualizar la cartera común.
En una línea similar de defensa de la autonomía, Junts per Catalunya ha planteado una enmienda para que, en un plazo máximo de tres meses desde la entrada en vigor de la ley, el Ministerio de Sanidad ponga en marcha los trámites necesarios para culminar el traspaso de competencias pendientes a la Generalitat.
Vox, por su parte, ha registrado enmiendas para que se incorporen de forma sistemática nuevas pruebas de cribado dirigidas a la detección precoz de más enfermedades no incluidas actualmente en la prueba del talón, como las pruebas de cariotipo, FISH o arrayCGH, paneles de genes o exoma.
En otra de sus propuestas, Vox plantea suprimir el criterio de coste-efectividad como requisito para incorporar nuevas patologías al cribado, al considerar que “basarse en el criterio de coste-efectividad supondría que numerosas enfermedades, especialmente las raras, quedarían excluidas por su reducida prevalencia”.