El PP ha presentado en el Congreso una proposición no de ley con la que exige al Gobierno ayudas económicas directas para la industria del calzado, junto a un plan de modernización industrial específico para este sector y un refuerzo de la vigilancia sobre la competencia leal de las importaciones procedentes de países terceros.
La iniciativa impulsada por la formación que lidera Alberto Núñez Feijóo se debatirá en la Comisión de Industria y Turismo y persigue activar un conjunto de actuaciones destinadas a la defensa, actualización y refuerzo de este tejido productivo, que en España tiene su principal núcleo en la provincia de Alicante.
Según el informe sectorial de la Estrategia de Reindustrialización 2024-2028, en 2022 operaban en la Comunidad Valenciana 2.170 empresas dedicadas a la fabricación de calzado, el 52,4% del total nacional, además de 984 compañías auxiliares, que suponen el 82% del conjunto estatal.
Este documento refleja una reducción del 17,3% del número de empresas desde 2014, con el cierre de 453 firmas, y una merma del 28,4% en la cifra de negocio en 2021 respecto a 2015. A ello se suma una fuerte dependencia de las exportaciones, que alcanzan el 78,5%, y una contracción del mercado interno del 64% en el periodo estudiado, lo que aumenta la vulnerabilidad del sector frente a alteraciones comerciales, arancelarias y geopolíticas.
Un Plan Nacional para modernizar el calzado
Ante este escenario, el Grupo Popular reclama al Ejecutivo la puesta en marcha de un Plan Nacional de Modernización Industrial del sector del calzado, orientado a acelerar la digitalización, la automatización, la incorporación de tecnologías avanzadas y la innovación productiva. Para ello, propone adaptar y optimizar los instrumentos ya existentes, incluidos los PERTE, de forma que se garantice un acceso real a los mismos mediante una simplificación de los trámites y una adecuación de las condiciones a la estructura empresarial del sector.
El PP defiende igualmente reforzar la proyección internacional y la competitividad exterior del calzado español, asegurando una financiación suficiente y estable para los planes sectoriales de promoción exterior del ICEX. Al mismo tiempo, reclama intensificar los controles de mercado, la defensa de la competencia leal y la protección del consumidor, con especial atención al calzado que se vende a través de plataformas digitales y que llega desde países terceros.
Entre las medidas incluidas figura también la puesta en marcha del Centro Nacional del sector del calzado, concebido como herramienta clave para impulsar la formación especializada, la transferencia de tecnología, la innovación aplicada y el refuerzo de la competitividad industrial.
Competencias profesionales y nuevas tecnologías
La propuesta plantea además actualizar el Catálogo Nacional de Estándares de Competencias Profesionales para recoger las particularidades productivas del calzado dentro de la familia profesional textil, y promover iniciativas que favorezcan colaboraciones interempresariales en el clúster del calzado de la provincia de Alicante.
Asimismo, el PP insta a que, en el marco de los próximos Presupuestos Generales del Estado y de la política industrial, se pongan en marcha programas específicos para apoyar la incorporación de innovaciones tecnológicas, especialmente en robótica, aplicadas, entre otros ámbitos, a la industria manufacturera del calzado.
Finalmente, la formación popular pide al Gobierno que, a través de la Escuela de Organización Industrial (EOI), se impulsen acciones concretas de formación, divulgación y transferencia de conocimiento orientadas a facilitar la adopción de nuevas tecnologías y su implementación adaptada en las empresas del sector del calzado.