El Partido Popular sostiene que existen “muchas pruebas” que respaldan la declaración del supuesto conseguidor de la trama de las mascarillas, el empresario Víctor de Aldama, quien señaló al presidente Pedro Sánchez como máximo responsable de una estructura corrupta. A juicio de los populares, en cualquier otro país una situación así habría provocado ya la caída de todo el Ejecutivo.
En los pasillos del Congreso, la portavoz parlamentaria del Grupo Popular, Ester Muñoz, ha subrayado que Aldama, en su comparecencia de este jueves ante el Tribunal Supremo, relató “todo lo que ha vivido y cómo funcionaba desde dentro la organización criminal”, detallando sus contactos directos con el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, así como la forma en que ambos se relacionaban con Sánchez.
Muñoz ha hecho suyas las manifestaciones del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, al recalcar que, si el PSOE o el propio jefe del Ejecutivo consideran falsas las afirmaciones de Aldama, “lo que tienen que hacer es poner una querella” frente a unas acusaciones que califica de “gravísimas” porque reflejan que “la organización criminal que estaba metida en el seno del Gobierno”.
El PP cuestiona la ausencia de querellas contra Aldama
La dirigente popular se pregunta por qué, hasta ahora, ni Sánchez “ni todos esos ministros que dijeron que iban a poner querellas por las cosas que decía Aldama” han optado por llevarlo ante los tribunales. A su entender, ese silencio procesal contrasta con la contundencia de las imputaciones.
Muñoz sostiene que no sólo el testimonio de Aldama apuntala la existencia de “una organización criminal”, sino que esta misma semana la Guardia Civil ha descrito también en sede judicial el modo en que habría operado dicha trama.
Aunque serán los jueces quienes determinen la veracidad de “las cosas que dice Aldama”, la portavoz del PP considera “evidente” que habría “una organización criminal que operaba en muchos ministerios, que operaba al más alto nivel, que tenía contacto directo con el presidente del Gobierno, que estaba metido en todas estas cuestiones”.
Según la dirigente del PP, en cualquier otra democracia esta situación estaría provocando “una catarsis absoluta” y la caída inmediata del Gobierno en bloque. Lamenta, sin embargo, que en España Sánchez continúe al frente del Ejecutivo, convencida de que “lo próximo será su defensa judicial”.