El Rey urge a la UE a rechazar “planteamientos geopolíticos de otra época” y reivindica unidad, normas y diálogo

Felipe VI reclama en el Parlamento Europeo unidad, normas y diálogo frente a “planteamientos geopolíticos de otra época” y alerta de un mundo más inestable.

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El Rey Felipe VI ha utilizado este miércoles su comparecencia ante el Parlamento Europeo para instar a no asumir ni respaldar “planteamientos geopolíticos de otra época” y subrayar que “cualquier fenómeno que afecte a una parte de ese espacio” repercute en el conjunto. A su entender, la “fuerza” de la Unión Europea reside en su “unidad” y, en estos momentos “oscuros” y “convulsos”, es imprescindible apostar por soluciones “basadas en las normas y el diálogo” y “preservar el vínculo transatlántico”, ya que sin él, ha avisado, se avanzaría hacia un “mundo más incierto, más inestable y más peligroso”.

El monarca se ha dirigido al Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde ha ofrecido un discurso con motivo del 40.º aniversario de la adhesión oficial de España y Portugal a las entonces Comunidades Europeas.

El jefe del Estado ha remarcado que “no hay ciudadanía sin la plena conciencia de que habitamos un mismo espacio político, y de que cualquier fenómeno que afecte a una parte de ese espacio, nos está afectando a todos”. En ningún pasaje ha mencionado expresamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ni sus planes sobre Groenlandia, aunque la actitud del dirigente estadounidense ha sobrevolado de forma indirecta toda su alocución.

Europa, una construcción que no está garantizada

“Nuestra fuerza es nuestra unidad: qué importante es, en estos tiempos, recordarlo”, ha recalcado Felipe VI, poniendo el acento en que “la situación que atraviesa Europa exige el compromiso de todos” y que Europa —la Unión Europea— no puede “dar por descontada”.

A juicio del Rey, “nunca como en estos tiempos oscuros, ha sido la idea de Europa tan necesaria”. “Esa Europa es la que, en días convulsos, se mantiene como un referente ético y político”, ha afirmado, antes de poner en valor cómo esta parte del mundo tiene “tan enraizada” e “incorporada a su ser” la “noción del bien común”.

Del mismo modo, ha resaltado que, en el ámbito de la acción exterior, Europa impulsa “las soluciones basadas en normas y el diálogo como cauce para resolver conflictos y promover la paz, la estabilidad y la cooperación” y “no puede aceptar, ni mucho menos avalar, planteamientos geopolíticos de otra época como si fueran signos de un tiempo nuevo”.

Defensa de principios, autonomía estratégica y vínculo atlántico

“Señorías, Los tiempos que corren nos recuerdan, con demasiada frecuencia, que la fuerza sin principios equivale a la barbarie y que los meros principios, sin acciones que los respalden, conducen a la frustración y al desencanto”, ha avisado el Rey, enlazando así la necesidad de valores con la de decisiones concretas.

En este marco, ha llamado a perseverar en el refuerzo de la defensa y la autonomía estratégica europea y en el “refuerzo del pilar europeo dentro de la Alianza Atlántica”, que considera una “necesidad inaplazable” y, al mismo tiempo, “la mejor manera de preservar un vínculo trasatlántico basado en el respeto y la lealtad que tanto nos ha aportado a todos”. “Sin ese vínculo estaremos abocados a un mundo más incierto, más inestable y más peligroso”, ha reiterado el jefe del Estado.

Por ello ha reclamado “audacia”, también en el diseño de las políticas internas, con el objetivo de contener la “burocracia y el exceso regulatorio”. “Afrontemos el reto de la productividad, de la innovación, de la IA (inteligencia artificial). La pandemia dio prueba de lo que podemos hacer cuando trabajamos juntos, cuando aprovechamos las fortalezas de cada estado miembro. Lo dije, hace unos meses, en la clausura del curso del Colegio de Europa: “que nadie subestime la capacidad de los europeos de responder a sus desafíos”, ha concluido.