La Mesa del Senado ha incorporado al orden del día del Pleno de este miércoles la decisión sobre si se impulsa por la vía directa y en lectura única la reforma de la Constitución Española promovida por el Parlamento de Baleares, que modifica el artículo 69.3 con el fin de que la isla de Formentera cuente con un senador propio y deje de estar ligada en el actual 'tándem' electoral con Ibiza.
El contenido de esta reforma constitucional para que Formentera tenga un senador propio se abordará y votará en breve en la Cámara Alta, pero previamente debe definirse el procedimiento de tramitación, dado que se ha solicitado que sea en lectura única, sin pasar por ponencia ni comisión.
El respaldo definitivo del PP quedó desbloqueado en el Congreso después de que el PSOE facilitara la aprobación de una enmienda a esta reforma para conservar en la Constitución la denominación Ibiza en castellano y no la de Eivissa que había planteado el Parlamento balear.
En todo caso, el Parlamento de Baleares ya había intentado sin éxito en otras tres legislaturas que las Cortes Generales dieran luz verde a esta modificación constitucional, aunque ahora ambas Cámaras han acelerado los plazos y prevén su aprobación en las próximas fechas.
Actualmente, Formentera e Ibiza conforman una única circunscripción electoral para los comicios al Senado, un escaño que en esta legislatura ocupa Juanjo Ferrer, elegido en las últimas elecciones dentro de la candidatura conjunta de PSOE, Sumar, EUIB y Ara Eivissa.
Modelo similar al de las islas Canarias
La iniciativa del Parlamento de Baleares, que está llamada a salir adelante, propone que el apartado 3 del artículo 69 de la Constitución Española incorpore en su redacción que corresponde un senador a las siguientes islas: Ibiza, Formentera, Menorca, Fuerteventura, La Gomera, El Hierro, Lanzarote y La Palma.
Asimismo, se añade una disposición adicional única para que la efectividad de la creación de la circunscripción electoral al Senado por la isla de Formentera “quedará demorada” hasta las inmediatas elecciones al Senado, una vez haya entrado en vigor esta reforma de la Constitución Española.
En la exposición de motivos, el Parlamento balear sostiene que esta modificación de la Constitución busca que “queden reconocidas” de forma efectiva en el Senado “las singularidades territoriales, geográficas y existenciales del conjunto de los territorios que conforman España, en toda su pluralidad y diversidad constitutiva”.
Del mismo modo, subraya el papel de las islas para que una decisión de este tipo “se considere una buena reforma constitucional”, sentida “como propia y querida, dentro del propio archipiélago balear (en plena igualdad con el canario) y, por extensión, en el conjunto de España”.
Una reforma limitada al caso de Formentera
Como suele suceder cuando se abre la puerta a una reforma constitucional, algunos grupos intentaron aprovechar para introducir enmiendas sobre asuntos ajenos, pero el Congreso decidió restringir esta iniciativa al ámbito concreto de Formentera.
En este sentido, la Mesa del Congreso rechazó la tramitación de la enmienda registrada por Unión del Pueblo Navarro (UPN) al considerar que no guardaba conexión con el objeto de esta proposición de ley. Los regionalistas navarros proponían suprimir la disposición transitoria cuarta de la Carta Magna, que fija el procedimiento específico para una eventual incorporación de Navarra al régimen autonómico del País Vasco.
El mismo criterio se aplicó a las once enmiendas presentadas por el PNV a esta reforma puntual de la Constitución, con las que se pretendían cambios de fondo para, entre otros extremos, alterar el artículo 2 sobre la unidad de España, reconocer la autodeterminación, acotar la inviolabilidad del Rey y derogar el artículo 155 que faculta al Gobierno a intervenir comunidades autónomas.