El Pleno del Senado ha dado este miércoles luz verde al dictamen impulsado por la mayoría absoluta del PP en la comisión de investigación sobre la gestión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). En sus conclusiones, los populares sostienen que su presidente, José Félix Tezanos, ha incurrido en “corrupción institucional” por su “falta de rigor” y reclaman su dimisión para “recuperar la credibilidad” del organismo.
La Cámara Alta refrenda así el documento final de la investigación sobre el CIS, cuya comisión celebró hace unas semanas su última sesión tras más de año y medio de comparecencias. Por ella han pasado sociólogos, especialistas en demoscopia, el propio Tezanos y un solo responsable político: el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños.
El PP ha rechazado las propuestas alternativas del resto de grupos y ha hecho valer su mayoría absoluta para aprobar únicamente su informe, donde también se alude a “irregularidades jurídicas” cometidas por Tezanos al frente del CIS.
En el texto, los populares reiteran en dos ocasiones que el presidente del CIS incurre en “corrupción institucional”, acusándole de provocar un “retroceso metodológico” en el organismo: “Una desviación en las pautas de análisis y una instrumentalización de técnicas demoscópicas al servicio de intereses ajenos a la investigación científica”.
“En un Estado de Derecho, mentir desde una institución pública es una de las formas más graves de corrupción institucional. La mentira política es reprochable; la mentira institucional, inaceptable. El CIS de Tezanos no comete errores demoscópicos, sino falsificaciones metodológicas intencionadas, que derivan en una manipulación del debate democrático”, esgrime el PP.
Su cese, un “imperativo ético y moral”
El grupo popular ha registrado como dictamen un documento de 41 páginas en el que subraya el apartado que reclama el relevo de Tezanos “como imperativo ético y moral para restaurar la credibilidad de la institución y permitir su regeneración democrática”.
Asimismo, el PP plantea que el mandato del presidente sea de cuatro años, prorrogable una sola vez, y que la persona que ocupe la Presidencia no haya desempeñado cargos públicos ni políticos en los últimos cinco años, además de tener una “dedicación exclusiva”.
Los populares se apoyan en las intervenciones de sociólogos y expertos para sostener que las “irregularidades metodológicas y los sesgos sistemáticos” han convertido al CIS “en un actor percibido como parcial, debilitando su función científica y su utilidad pública”.
Por ello, insisten en que la salida de Tezanos “no es ya una cuestión política”, sino un “imperativo ético y moral” para “permitir su regeneración democrática”, y añaden que su permanencia “impide cualquier reconexión del organismo con los estándares de imparcialidad, transparencia y rigor que históricamente lo definieron”.
“Solo con un liderazgo neutral, respetuoso con las instituciones y sometido a estándares metodológicos rigurosos podrá el CIS volver a ser un referente científico respetado y una herramienta útil para la democracia. En consecuencia, la dimisión o, en su caso, destitución de Tezanos es una condición imprescindible para devolver al CIS la credibilidad perdida”, añaden los 'populares'.
“Irregularidades jurídicas” en los contratos de encuestas
El informe final sostiene que el CIS, bajo la dirección de Tezanos, podría haber incurrido en una “grave irregularidad jurídica” al encargar encuestas electorales a Tragsatec, filial de Tragsa, algo que, a juicio del PP, “choca frontalmente” con los estatutos de la compañía y con lo que permite la Ley de Contratos del Sector Público.
Según los populares, la realización de estudios sociológicos no forma parte del objeto social de Tragsatec, por lo que el encargo del CIS “no se ajusta al propósito fundacional” de la empresa. “Jurídicamente, es insostenible que una entidad pública encargue a un medio propio un servicio que no forma parte de sus cometidos autorizados”, añade el documento.
El PP subraya además que Tragsatec “no acreditó la solvencia técnica exigida” ni “contaba con experiencia relevante en encuestas” y que, de acuerdo con lo señalado por algunos comparecientes, carecía de “personal técnico con trayectoria” en este ámbito.
“Todo ello lleva a una conclusión inevitable: la contratación de Tragsatec por el CIS ha sido improcedente e ilegal”, subrayan los populares en sus conclusiones.
Crisis de reputación y pérdida de neutralidad
Estas cuestiones, sumadas a la “vulneración sistemática de los principios de objetividad y neutralidad” y a la “constatación de errores permanentes de la metodología empleada” en los barómetros, han llevado al CIS a “la peor crisis reputacional de su historia”, según el PP.
La formación que lidera Alberto Núñez Feijóo habla de “una crisis profunda, estructural y sostenida en el tiempo” que “ha erosionado el prestigio acumulado durante décadas por la institución” y “ha debilitado su credibilidad científica”, generando a la vez un “descrédito generalizado entre expertos, medios de comunicación, académicos y profesionales del sector demoscópico”.
Para los populares, el CIS se ha transformado en sinónimo de “sesgo, manipulación y falta de rigor” y ese deterioro de imagen sería “un diagnóstico mayoritariamente expresado” por catedráticos, sociólogos, responsables de empresas de investigación, analistas de datos y directivos de medios.
El PP atribuye además la “pérdida de neutralidad” de Tezanos a sus “manifestaciones públicas” y recalca que “su doble condición de dirigente histórico del PSOE” y máximo responsable del CIS “ha derivado en una actuación marcada por la parcialidad política”.