Foro Nuclear defiende las centrales para amortiguar el alza del petróleo y gas por el conflicto con Irán

Ignacio Araluce reivindica la nuclear como energía limpia y estable ante el encarecimiento del petróleo y el gas por el conflicto con Irán.

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Foro Nuclear defiende las centrales para amortiguar el alza del petróleo y gas por el conflicto con Irán

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El presidente de Foro Nuclear, Ignacio Araluce, ha destacado este jueves la “tranquilidad” que proporcionan las centrales nucleares al sistema eléctrico frente a los cuellos de botella que sufren el petróleo y el gas por crisis internacionales como el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán.

Estas reflexiones las ha expuesto durante su intervención en la Comisión de Investigación del Senado sobre la interrupción del suministro eléctrico y de las comunicaciones del 28 de abril de 2025.

Araluce ha subrayado varias particularidades de la energía nuclear y la ha puesto en valor en un país como España, del que sostiene que es de los que cuentan con mayor experiencia nuclear a escala mundial. Ha recordado que, con alrededor de un 5,5% de la potencia instalada, esta tecnología genera en torno al 20% de la electricidad total.

Igualmente, ha defendido que se trata de una fuente sostenible y limpia, al emitir muy poco dióxido de carbono (CO2), en niveles similares a la industria eólica. Incluso ha precisado que la energía fotovoltaica genera más emisiones en la fase de extracción de minerales y fabricación de equipos.

Se evitan 30 millones de toneladas de CO2

“En este momento, en España, en las siete unidades nucleares, más o menos evitan del orden de los 30 millones de toneladas de CO2 de emisiones a la atmósfera. Una barbaridad”, ha enfatizado.

En este contexto, el presidente de Foro Nuclear ha señalado que, en un escenario con cuellos de botella “tremendos” en la producción basada en combustibles fósiles, causados sobre todo por conflictos internacionales como el de Irán, la energía nuclear “da una tranquilidad tremenda”, ya que el mercado del uranio es más diversificado, depende de países menos tensionados geopolíticamente y no emite CO2.

“Cumple con todas las condiciones que queremos y por eso el mundo en ese momento ha reaccionado para crear nuevas centrales nucleares”, ha indicado, antes de recordar que la Comisión Europea presentará el proyecto de una alianza industrial europea para impulsar reactores modulares pequeños y prolongar la vida útil de los reactores en operación, con una inversión estimada de 240.000 millones.

Carga contra el calendario de cierre

Durante su comparecencia también ha criticado la elevada presión fiscal que soportan las nucleares y la rigidez del calendario de clausura previsto en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), especialmente porque esas fechas se fijaron en 2019. “Ha transcurrido siglos desde el punto de vista energético del año 2019 a ahora. No tiene nada que ver”, ha advertido Araluce, proponiendo revisar dicho plan.

Al ser cuestionado por el senador de Vox Fernando Carbonell sobre si considera arriesgado mantener el calendario de cierre nuclear, ha contestado que sí. Ha añadido que, pese a la carga impositiva que soportan las empresas propietarias de las centrales, han solicitado (en Almaraz) extender la licencia al menos hasta 2030.

El representante del sector nuclear ha dedicado parte de su exposición a detallar los tributos que pagan las centrales y ha explicado que las unidades nucleares abonan de media 18 euros por cada megavatio hora generado, a lo que se suman otros 10,30 euros por la gestión de residuos.

A su juicio, estos costes constituyen una barrera que hace “imposible” que las nucleares compitan en el mercado cuando hay una fuerte entrada de renovables que hunden el precio, situación que, ha recordado, se dio el día del apagón. No obstante, ha puntualizado que “nadie en su sano juicio está en contra de las renovables”, a las que ha calificado de fantásticas, aunque ha reclamado un mix energético “equilibrado”.

En esta línea, ha calculado que el cierre nuclear podría traducirse en un sobrecoste de 23 euros por megavatio hora para los consumidores domésticos y de 32 euros para la industria. “Una barbaridad”. Ha señalado que ayer de madrugada la central Almaraz II tuvo que detener su producción porque no casaba en el mercado y que los impuestos representaban el 75% de sus costes variables.

En relación con la tasa Enresa para sufragar la gestión de los residuos radiactivos, Araluce ha afirmado que respalda el principio de que “el que contamina, paga” y por ello acepta el pago del tributo, pero ha denunciado que en el séptimo Plan General de Residuos Radiactivos se fijó un incremento que no se había pactado.

Defiende que no hubo un gran desvío tras el apagón

Sobre las declaraciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que tras el apagón fue necesario desviar mucha energía para mantener estables los núcleos de las nucleares, Araluce ha sostenido que cada unidad tomó cantidades reducidas, por lo que no aprecia que se produjera un desvío relevante “ni mucho menos”.

En cuanto a las interconexiones, ha señalado que España funciona como una isla energética debido al escaso nivel de conexiones con otros países, lo que, en su opinión, debería llevar a disponer de una energía síncrona, inercial y casi autóctona, sin dependencia exterior, para evitar estrangulamientos en el suministro de combustibles fósiles. “Nos hace mucho más vulnerables”.