Ocho chicos y chicas de entre 12 y 17 años han tomado este viernes la palabra en el hemiciclo del Congreso de los Diputados para exponer sus demandas y preocupaciones. Lo han hecho dentro de la VIII edición de la iniciativa Infancia en el Congreso, impulsada por Unicef España y la Plataforma de Infancia. Ante diputados de distintos grupos y autoridades, han reclamado, entre otras cuestiones, un entorno digital "seguro" en el que puedan desenvolverse "sin miedo", más protección frente a la violencia en los centros educativos, refuerzo de psicólogos, mayor accesibilidad y respeto a todas las culturas.
Desde la tribuna, Leonor, de 12 años, de Trebujena (Cádiz) y participante en Pantallas Amigas, ha pedido "que dejemos de ser productos en Internet y que podamos ser nosotras mismas en un entorno digital en el que no tengamos miedo". Sus palabras han resonado ante la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y los representantes de la Cámara Baja. La menor ha descrito cómo a menudo los adolescentes comparten su "intimidad sin saberlo", utilizan "aplicaciones que crean adicciones", emplean "la inteligencia artificial" sin conocer el uso de sus datos o sufren "ansiedad o estrés por las comparaciones estéticas en redes". "No queremos tener miedo de quien nos puede hablar desde el otro lado de la pantalla", ha insistido, reclamando que los responsables políticos cuenten con ellos al elaborar las leyes.
Los participantes han sido recibidos por la presidenta del Congreso, Francina Armengol, que ha remarcado la relevancia del "derecho" de la infancia a "incidir en la construcción de las políticas" que les afectan. Ha defendido que "la participación infantil no es un capricho, ni una acción disfrazada de buenas intenciones pero vacía de funcionalidad". Tras su intervención, varios menores han ido desgranando sus propuestas. Sofía, de Castro Urdiales (Cantabria) y miembro de la Asociación Scouts España, ha reclamado que su voz "sea escuchada de verdad", la garantía de "espacios estables y seguros para reunirse en los barrios", el refuerzo de "los consejos y los órganos de participación infantil y adolescente" y que esa participación sea "inclusiva" y no excluya a nadie por origen, situación económica, género o discapacidad.
En el ámbito de la accesibilidad, Uxía, de 16 años, de Nigrán (Galicia), que convive con una discapacidad y una enfermedad rara, ha denunciado "las barreras" derivadas de la falta de adaptación de plataformas educativas, aplicaciones y herramientas tecnológicas. Entre sus sugerencias, ha propuesto "incorporar avisos sobre aquellas cuentas que hayan recibido denuncias por faltas de respeto" o "que los derechos digitales se incluyan en los temarios educativos". Por su parte, Sofía, de 15 años y procedente de Daganzo de Arriba (Madrid), integrante del Consejo de Infancia y Juventud, ha puesto el foco en la "violencia verbal, física, sexual o digital" que afrontan los menores y en el desconocimiento de figuras de protección como el coordinador de bienestar. También ha solicitado a los responsables públicos que "reduzcan un poco la violencia intentando que sus propios discursos sean algo menos violentos" porque son "ejemplo para los niños y adolescentes".
Alarma por la salud mental y la falta de protección
Noelia, de 13 años, de Jaén, representante del Grupo de UNICEF España y miembro de la Comisión de Salud Mental, ha centrado su intervención en el aumento de los problemas psicológicos entre niños y adolescentes. Ha pedido "dotar a los colegios e institutos de un mayor número de orientadores" y "crear asignaturas específicas que formen al alumnado en salud mental". Según ha advertido, "la infancia y adolescencia se encuentran desprotegidas, hasta tal punto que muchos jóvenes se sienten tan solos que piensan que la única solución es el suicidio".
Desde Campanar (Valencia), Lola, de 15 años y de la Fundación Entreculturas, ha denunciado las "burlas y señalamientos" que sufren muchos menores por su identidad cultural y ha planteado "desarrollar acciones específicas contra la discriminación y los estereotipos". Ha reivindicado: "Queremos hablar nuestra propia lengua sin que nadie nos lo impida. Tener nuestras propias creencias sin que nadie las cuestione. Vestir como queramos sin que nadie nos juzgue". A su vez, Pablo, de 13 años, de Puerto Llano (Ciudad Real) y miembro del Grupo Asesor de UNICEF España, ha llamado la atención sobre el impacto del cambio climático en la infancia. Ha propuesto "realizar planes de emergencia más concretos", garantizar "que los niños puedan volver a la normalidad lo antes posible, volver a ir a clase o jugar", "promover controles más estrictos" para asegurar la seguridad en los colegios y crear "refugios inclusivos". "Nuestros derechos no pueden paralizarse en estas situaciones", ha recalcado.
También ha intervenido Khouloud, de 17 años, de Entrevías (Madrid), de la Asociación Ciudad Joven, que ha compartido la dureza de crecer en un contexto de pobreza. "Es aprender a callar, a no pedir y a ocultar lo que necesitas para no cargar con más peso. He visto a mis padres haciendo cuentas imposibles, eligiendo entre el plato de comida o la factura que podían pagar", ha relatado, pidiendo a los dirigentes que no tomen decisiones sin mirarles "a los ojos".
Respuesta de los grupos políticos y compromisos
Tras escuchar a los adolescentes, han intervenido distintos diputados. La parlamentaria del PP Cristina Abades ha asegurado que trabajarán para "no defraudar" a los niños y les ha animado a seguir "participando, preguntando y agitando" las "conciencias" porque, según ha afirmado, "cuando este Parlamento se pone de acuerdo en torno a la infancia, se avanza más rápido y mejor". Desde el PSOE, la diputada Emilia Almodóvar ha prometido incorporar las propuestas en "cada Pacto de Estado" en el que están trabajando y en normas como la futura ley de Juventud, que, ha dicho, "va a blindar los consejos de juventud". "Trabajar en grupo es lo que te lleva a reivindicar y a ser fuerte para que nadie os pueda quitar esos derechos", ha añadido.
La diputada de Vox Rocío Aguirre ha instado a los menores a "tomar conciencia" de su "identidad nacional" y a "aprender lo que significa ser españoles" mediante el estudio de "la historia, la literatura, el arte", para sentirse "orgullosos de ser españoles", responsabilizando al "bipartidismo y sus socios" de los problemas que los niños han enumerado. En nombre de Sumar, el diputado Rafael Cofiño ha alertado de que el mundo atraviesa "una situación crítica" con "un tirano en Israel matando niños sin ningún tipo de pudor" y "un tirano en Estados Unidos", pero ha subrayado que la infancia y la adolescencia representan "el vaso medio lleno, el presente y futuro". Les ha animado a trabajar para "mejorar la vida de todas las personas, no solamente de unas personas con unos privilegios".
En la misma línea, la diputada de EH Bildu Isabel Pozueta ha remarcado la necesidad de "cultivar la participación desde edades tempranas" porque "igual que se aprende a participar, se aprende a callar" y ha pedido a los niños y niñas que tengan "mucho cuidado" para que "no gobiernen los tiranos". La representante de Esquerra Republicana, Pilar Vallugera, les ha animado a "defender" sus derechos "cada día y cada minuto" porque "la política, la participación, se hace desde el propio ser, en casa, en la escuela, en el patio, haciendo deporte y en todas partes". Por último, la diputada de Podemos Martina Velarde ha exhortado a los chicos y chicas a que "nunca" dejen de expresar sus opiniones: "No toleréis con vuestro silencio las injusticias que veis a vuestro alrededor, aunque os acusen de hacer ruido. Nunca dejéis de implicaros en la realidad que os rodea y nunca dejéis de cambiar junto a otros y a otras lo que no os guste".