El PP y UPN han defendido este martes en el Congreso su proposición de ley para extender los supuestos de aplicación de la prisión permanente revisable a los casos de ocultación de cadáver y de reincidencia en delitos de asesinato. La iniciativa, que ha recabado el respaldo de Vox, ha sido rechazada por el resto de formaciones, que consideran que "no mejora la seguridad", responde a "una deriva punitiva y trumpista" y "utiliza el dolor de las víctimas".
La diputada del PP Macarena Montesinos ha iniciado su intervención dirigiéndose desde el hemiciclo a Marisol Burón, madre de la joven Marta Calvo, asesinada en 2019, impulsora de esta propuesta. También ha mencionado a Antonio del Castillo, padre de la joven asesinada Marta del Castillo. "Sois unos referentes de coraje y de esperanza por ser capaces de edificar sobre vuestro sufrimiento insoportable el impulso para que ninguna familia más pase por el dolor que vosotros estáis soportando", ha afirmado.
Montesinos ha abogado por modificar el artículo 140 del Código Penal para incorporar dos nuevos supuestos de prisión permanente revisable, que ha calificado de "hechos de extrema gravedad" y para los que, según ha dicho, "los ciudadanos exigen el mayor reproche penal". A su entender, se trata de evitar que queden "sin respuesta contundente" quienes, además de asesinar, generan "un daño mayor a las familias" ocultando los cuerpos de las víctimas.
La diputada del PP ha recordado que la prisión permanente revisable fue avalada por el Tribunal Constitucional y ha insistido en que su partido continuará promoviendo esta figura "porque es lo correcto" y porque "se lo deben a las víctimas y a sus familiares".
El diputado de UPN, Alberto Catalán, firmante de la proposición junto al PP, ha defendido que la reforma le parece "lo más lógica" desde una perspectiva "jurídica y humana". A su juicio, la ciudadanía reclama "firmeza" en la respuesta penal y "en ningún caso" venganza. Ha añadido que la prisión permanente revisable ha sido asumida "con total y absoluta normalidad" por la sociedad española.
En la misma línea, el diputado de Vox Juan José Aizcorbe ha apoyado la iniciativa argumentando que, cuando el asesino esconde el cuerpo o se niega a indicar su paradero, el sufrimiento de la familia se prolonga en el tiempo. También ha defendido que se incluya la reincidencia en asesinato por la "gravedad excepcional" de esos crímenes. Ha recordado que la prisión permanente revisable se incorporó al ordenamiento en 2015 y ha sostenido que "el castigo no es venganza" y que el Estado tiene la obligación de proteger a la ciudadanía frente a delitos atroces.
El PSOE acusa al PP de usar el Código Penal para la confrontación
En contra de la reforma, el diputado del PSOE David Serrada ha acusado al PP de emplear el Código Penal como "instrumento de confrontación política". Según ha señalado, no existe "un problema jurídico real" que justifique ampliar "la pena más extrema" del sistema, máxime cuando la legislación penal ya permite sancionar "con contundencia" el asesinato y sus modificaciones no deberían hacerse "a brochazos" ni "a base de impulsos ni de titulares".
El parlamentario socialista ha reprochado a los 'populares' que generen "falsas expectativas" a las víctimas con una propuesta que, en su opinión, no incrementa la seguridad ciudadana ni responde a una necesidad objetiva del sistema penal.
Por parte de Sumar, el portavoz de Justicia e Interior, Enrique Santiago, ha expresado su apoyo a las familias golpeadas por crímenes especialmente graves, pero ha calificado la iniciativa del PP de "otra medida trumpista" que busca importar a España un modelo penal "vengativo" que niega "la segunda oportunidad".
El dirigente de IU ha advertido de que ampliar la prisión permanente revisable supondría avanzar hacia "un modelo de sociedad autoritario y punitivista" que, ha dicho, históricamente precede a la implantación de dictaduras. Por ese motivo, ha anunciado que votará "no en nombre de la democracia".
Desde Podemos, la diputada Martina Velarde ha sostenido que la propuesta del PP "no mejora la seguridad" y sí "profundiza en una deriva punitiva", al tiempo que ha denunciado "la utilización de las víctimas, de las familias y de su dolor".
El portavoz adjunto del PNV, Mikel Legarda, ha reconocido que los nuevos supuestos planteados son "graves" y podrían analizarse "en lugar distinto" a la prisión permanente revisable, figura que ha criticado como expresión del "derecho penal del riesgo" y "del miedo". A su juicio, no contribuye a hacer "de la sociedad una sociedad mejor" ni aporta eficacia adicional en la prevención de delitos muy graves.
Acusaciones de populismo punitivo y "pornografía emocional"
En la misma línea crítica, el diputado de EH Bildu Jon Iñarritu ha sostenido que la medida "no va a ser efectiva" ni hará "más segura" a la sociedad. Ha encuadrado la propuesta en el "populismo punitivo" y ha defendido que el aumento de las penas no garantiza mayor seguridad. Según ha señalado, los países más seguros son aquellos con mejores instituciones, políticas de prevención eficaces y sistemas penales orientados a la reinserción.
La diputada de ERC Pilar Vallugera ha censurado el uso del sufrimiento de las víctimas, al que ha calificado de "pornografía emocional", y ha reivindicado la prevención, la rehabilitación, la reinserción y la educación frente a una política criminal basada, a su entender, en la "venganza" y el "castigo".
Por su parte, el portavoz de Justicia de Junts, Josep Pagés, ha afirmado que la prisión permanente revisable es "una barbaridad contraria a todos los principios del derecho penal". Ha acusado al PP de aprovecharse "del dolor de las víctimas y de la legítima indignación popular" para introducir dos nuevos supuestos que, en su opinión, "no aportan nada". También ha reprochado al PSOE que no haya revertido reformas penales anteriores.
Fuera del hemiciclo, en declaraciones a los medios a las puertas del Congreso, Marisol Burón, madre de Marta Calvo, ha reconocido que no esperaba el rechazo de grupos que, como el PSOE, apoyaron la tramitación de la iniciativa en la pasada legislatura.
Visiblemente afectada, Burón ha rechazado que se considere que esta propuesta pretende "legislar en caliente", recordando que han transcurrido seis años y medio desde el asesinato de su hija. Aun así, ha anunciado que volverá a intentarlo el próximo año porque no piensa rendirse hasta que la reforma salga adelante.
El presidente de la Asociación Marta Calvo, Marino Navarro, ha calificado el debate en el Pleno de "un insulto" a todas las víctimas y "una revictimización total" del sufrimiento "indescriptible" que atraviesan la madre de Marta Calvo y otros progenitores en situaciones similares. En su opinión, a algunos grupos se les debería caer "la cara de vergüenza" por rechazar una propuesta que, ha recalcado, no busca "ningún tipo de venganza", sino "una justicia real".