La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha señalado este martes que por el momento no se sabe quién está detrás de los dos ataques dirigidos contra la brigada bajo mando español desplegada en Líbano, en los que han perdido la vida tres cascos azules indonesios y otro resultó herido de extrema gravedad. Ha precisado que las autoridades internacionales ya han puesto en marcha las pesquisas para aclarar lo ocurrido.
A la salida de la comisión Mixta (Congreso-Senado) de Seguridad Nacional, en la que ha intervenido para informar sobre la situación en Oriente Próximo, Robles ha indicado que se encuentra en “permanente contacto” con el general Antonio Bernal, responsable del sector donde se produjeron ayer los hechos, así como con el secretario adjunto de Naciones Unidas.
Pendientes de las autopsias
La ministra ha detallado que a lo largo de hoy se iban a practicar las autopsias a los fallecidos con el fin de determinar “de dónde habían procedido las explosiones” y ha remarcado que, “en el momento actual”, “todas las opciones están abiertas”.
Al inicio de su comparecencia en el Congreso, Robles ha expresado sus condolencias por la muerte de los tres cascos azules indonesios en Líbano, donde España mantiene desplegados cerca de 700 militares dentro de la misión de Naciones Unidas, cuyo mandato podría concluir a finales de año.
La titular de Defensa ha concretado que 672 efectivos españoles, entre ellos 12 guardias civiles y 8 intérpretes, están destacados en Líbano desde noviembre en el marco de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), bajo el mando del general de brigada Bernal Martín y con base en la Brigada “Guzmán el Bueno”.
Robles ha reiterado su “admiración y reconocimiento” por el trabajo de los militares españoles, que no solo contribuyen al mantenimiento de la paz, sino que lo hacen en “circunstancias complicadas y difíciles” como las que han vivido los soldados indonesios fallecidos. Ha recalcado que los uniformados deben aplicar no solo su preparación “militarmente hablando”, sino también responder “humanamente y como personas”.
Una situación “muy difícil y complicada” sobre el terreno
La ministra ha expuesto que Hezbolá reanudó hace casi un mes el lanzamiento de misiles y drones contra Israel, coincidiendo con el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. Esta dinámica ha desencadenado la respuesta de las Fuerzas de Defensa de Israel, que han atacado zonas que consideran vinculadas al grupo chií en todo el territorio libanés y han desplegado tropas en el sur del país.
Según ha explicado, esta escalada ha generado un “efecto de cascada”, provocando el desplazamiento de alrededor de un millón de civiles libaneses, en su mayoría chiíes procedentes del sur y de los suburbios de Beirut, mientras las autoridades israelíes han manifestado su intención de establecer una “zona de seguridad” dentro del territorio libanés.
En este escenario, ha advertido de que los militares españoles integrados en la misión de la ONU en Líbano afrontan “lógicamente una situación muy difícil, muy complicada”. Aunque ha destacado que son “unos magníficos profesionales”, ha insistido en que sus órdenes pasan por cumplir únicamente las tareas asumidas en el marco de Naciones Unidas, “tomando todas las medidas de precaución necesarias”.
Robles ha asegurado que España va a estar “siempre con Naciones Unidas” y con la población libanesa, y ha subrayado la necesidad de exigir tanto a Israel como a Hezbolá que garanticen la seguridad de los militares desplegados. En la zona operan en total 10.000 soldados de distintos países, y España lidera un sector en el que se concentran 3.000 militares, ha recordado.