Sumar encara la caída del decreto de alquileres y carga contra PSOE, PNV y Junts

Sumar da por casi segura la caída del decreto de alquileres y arremete contra PSOE, PNV y Junts mientras explora un plan B y nuevas negociaciones.

4 minutos

Sumar encara la caída del decreto de alquileres y carga contra PSOE, PNV y Junts

Publicado

4 minutos

Sumar afronta este martes la casi segura derrota en el Congreso del decreto ley que extiende de forma automática los contratos de alquiler que caducan en 2026 y 2027, en un clima de reproches al PSOE por su escasa implicación en la negociación y a PNV y Junts por haber avanzado que no respaldarán el texto.

Aunque la norma está vigente desde su aprobación en Consejo de Ministros, como cualquier decreto ley necesita el aval definitivo del Congreso para su convalidación o derogación. En la votación de este martes, PP, Vox, Junts y PNV ya han anunciado que no apoyarán la iniciativa, lo que aboca al decreto a su caída.

Dentro del socio minoritario del Gobierno, que agrupa a varias formaciones, las posiciones se han diversificado: algunos cargos han centrado sus críticas en los grupos que se oponen a la medida e incluso en su propio aliado en el Ejecutivo, otros plantean la posibilidad de impulsar un nuevo decreto con concesiones a Junts y hay quienes aún se resisten a dar por perdido el actual.

Barbero mantiene la negociación hasta el final

En este último bloque se sitúa la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, que rehúsa asumir la derrota del decreto de vivienda, donde figura la prórroga de los alquileres, y sigue apelando a la negociación hasta el último minuto, pese a que PNV y Junts han reiterado que no lo apoyarán en la votación.

En una comparecencia en la Cámara Baja, Martínez Barbero ha advertido que ante la cita de este martes no caben "equidistancias" y que los diputados que voten en contra deben explicar por qué se alinean con los "rentistas y especuladores". Ha llamado así a que los parlamentarios "voten en conciencia", teniendo en cuenta a las familias, y ha asegurado que no entiende que se rechace una prórroga que afectaría a casi 3 millones de arrendatarios.

Pese a que PNV y Junts han reiterado que no avalarán el texto y se da por hecha una derrota del Gobierno, la portavoz de Sumar insiste en que aún hay margen para intentar mover sus posiciones y recalca que seguirán intentando un acuerdo hasta el último momento.

"Más que optimista, soy posibilista", ha señalado Martínez Barbero, reivindicando que su espacio político ya ha evidenciado una capacidad "altísima" para sacar adelante negociaciones complejas. Y ha sugerido, en alusión velada a Junts, que si estuviera en su lugar se estaría "agarrando con uñas y dientes a cualquier negociación para ver qué puedo sacar para justificar un voto a favor", después de que Sumar haya puesto sobre la mesa la opción del IVA franquiciado y beneficios fiscales al propietario como contrapartida para los postconvergentes.

Compromís eleva el tono contra PNV y Junts

Otros sectores del grupo plurinacional, sin embargo, se han distanciado de esta estrategia. El diputado de Compromís integrado en Sumar, Alberto Ibáñez, se ha mostrado especialmente duro con PNV y Junts, al sostener que está en manos de estos partidos desmontar la percepción de que los diputados son "lamebotas" de los fondos buitre".

Ibáñez ha arremetido contra la negativa de ambas formaciones a respaldar el decreto, recordándoles que pueden mantener su tradición política "humanista" y desmarcarse de la imagen de "multipropietarios" alineados con los "multimillonarios" mediante sus votos. "Hoy, la mayoría de este Congreso no será otra cosa que los lamebotas de los fondos buitre", ha proclamado, para añadir que los parlamentarios de esos grupos tienen la "oportunidad de purgar sus pecados".

Críticas internas al PSOE y al Ministerio de Vivienda

El propio Ibáñez tampoco ha ocultado su enfado con el PSOE y con la titular de Vivienda, a la que afea que "no sabe lo que piensa" ante la votación del decreto. "No sé si la ministra de Vivienda recuerda quién la hace ministra, porque Pedro Sánchez tiene un voto y necesita mayoría", ha remachado.

La portavoz de Sumar en el Congreso, Tesh Sidi, ha afeado que el PSOE les haya dejado "solas" en esta negociación y que parezca que "no asumen" que gestionan un Ministerio de Vivienda, desde el que, a su juicio, hay que pasar de los "eslóganes" a políticas ambiciosas. Ha subrayado que, si el PSOE renuncia a liderar la agenda de vivienda, Sumar sí está decidida a dar esa "batalla".

En términos similares se ha expresado la diputada de Compromís en el Grupo Mixto, Águeda Micó, que ha aprovechado su intervención para recriminar al PSOE que "no ha querido" ni "se ha creído" el decreto ni la situación de emergencia habitacional que, según ha denunciado, arrastra el país durante toda la legislatura y que vincula en buena medida a la acumulación de viviendas y a la ausencia de una fiscalidad específica para los grandes tenedores.

En esa línea, ha cuestionado que la ministra de Vivienda sea la persona idónea para pilotar los cambios necesarios, al considerar que es "una de esas grandes propietarias y una de esas caseras que gana dinero a costa de los inquilinos".

Podemos y los Comunes piden un plan B

Desde Podemos, el diputado Javier Sánchez Serna ha exigido al Ejecutivo un "plan B" y ha planteado que, si hace falta, se convoque un Consejo de Ministros extraordinario para volver a aprobar la prórroga de los alquileres, incluso repitiendo el decreto cada mes hasta el final de la legislatura si fuese necesario, y que "negocie en serio" con los socios de investidura para garantizar la continuidad de la medida.

El coportavoz de los Comunes, Gerardo Pisarello, también ha reprochado la escasa implicación del Ministerio de Vivienda en la negociación, del que "esperaban mucho más", y ha lamentado que Junts se alinee con PP y Vox en materia de vivienda.

Mano tendida a un nuevo decreto y debate sobre la votación

Aun así, Pisarello mantiene la disposición a alcanzar un entendimiento con los postconvergentes y con el PNV, pero "sin confundir las cosas" y sin "tomaduras de pelo" respecto a la situación del mercado inmobiliario. "Tendrán que explicar por qué se ponen al lado de un grupo de ricos", ha advertido.

Fuentes del grupo parlamentario insisten en agotar todas las vías de diálogo hasta la votación y subrayan que, incluso si el decreto decae, podría abrirse la posibilidad de tramitar otro posterior que incorpore algunas de las demandas de Junts y logre su respaldo. Otros grupos de la izquierda apuestan por perseverar con esta fórmula hasta encontrar una mayoría suficiente para blindarla en la Cámara.

Sobre la opción de reclamar una votación a mano alzada, la portavoz de Sumar ha indicado que, por ahora, no contemplan alterar el sistema de votación habitual. No obstante, el diputado de Compromís no ha cerrado la puerta, al señalar que es una decisión que "no está tomada" y que, a su juicio, "cada uno tiene que retratarse y no esconderse detrás de las siglas de un partido".