El grupo parlamentario de Sumar en el Congreso ha presentado una iniciativa en la que insta al Gobierno a que impulse en la Unión Europea (UE) una estrategia tecnológica y digital propia, desligada de la OTAN y de las industrias estadounidense e israelí, con el objetivo de levantar salvaguardias autónomas en materia de defensa y seguridad nacional.
En una proposición no de ley registrada en la Cámara Baja y recogida por Europa Press, Sumar sostiene que el modelo de ciberseguridad, que considera “un proyecto de Estado”, no debe depender de Estados Unidos e Israel en lo que respecta a los medios de organización político-militar.
“La sostenibilidad y digitalización con medios propios son factores determinantes para el futuro de España y la UE, conformando, como palanca de la reindustrialización, un ámbito en el que hoy por hoy la división internacional del trabajo sitúa la economía española como simple consumidora de las grandes compañías de origen estadounidense e Israel”, denuncia Sumar.
El grupo subraya que la ciberseguridad debe abordarse desde la Administración con una óptica “integral”, con evaluación y diseño en los que participe la sociedad civil, teniendo en cuenta que se trata de “un negocio altamente lucrativo con ausencia de regulación”.
La UE como objetivo político-militar
En el marco actual, que Sumar califica de 'tecnofeudalismo', Washington “ha identificado a la UE como objetivo político-militar, rompiendo la tradicional política de la Alianza Atlántica”, apunta el texto. El documento incide en que la Administración Trump define “un proyecto de reindustrialización de la economía de guerra a partir de las bases robustas y su posición privilegiada en el sector, tanto a través de la OTAN como desde el punto de vista geoestratégico del poder económico del complejo industrial-militar del Pentágono, en estrecha y directa colaboración con Silicon Valley”.
Asimismo, la “necesaria” extracción de materias primas y minerales para el despliegue del 5G y el desarrollo de sistemas expertos obliga, según Sumar, a que la UE y España definan una política propia para la transición digital, la carrera aeroespacial y también las políticas de defensa. Sin embargo, el grupo denuncia “una suerte de inacción o asunción de cierta inercia o realismo paralizante que refuerza la tradicional subordinación a la hoja de ruta de Washington”.
“Se trata de vindicar el diseño de ecosistemas autónomos y la plataformización pública a escala europea, integrando con nuestros propios medios una seguridad compartida en red con software e infraestructura propias, no de Israel o Estados Unidos que en la actualidad suponen una amenaza explícita a nuestra seguridad y actores de desestabilización de las relaciones internacionales como ha quedado de manifiesto en Oriente Próximo o América Latina, además de en el seno de la propia UE”, resume Sumar.
Por todo ello, la formación reclama que las inversiones destinadas a la autonomía estratégica y a la soberanía digital, desligadas de la OTAN y de la industria estadounidense e israelí, se consideren inversiones prioritarias dentro del presupuesto de defensa ya vigente.
Además, propone poner en marcha un programa de I+D+i centrado en IA generativa, computación cuántica y sistemas de ciberseguridad autóctonos, impulsando empresas de base tecnológica mediante la priorización de la cooperación pública-pública.
Renovar infraestructuras críticas y reforzar la soberanía digital
Sumar también plantea la renovación de las infraestructuras críticas, tanto de redes como de dispositivos, mediante un plan plurianual de financiación que asegure la protección del sistema frente a ataques externos. A ello suma la necesidad de desplegar un plan estatal de formación de talento en criptografía, gestión de ciberseguridad y desarrollo de sistemas de seguridad digital.
En esta línea, reclama dotar de una política presupuestaria suficiente para reforzar el Centro Criptológico Nacional (CCN) y avanzar de forma prospectiva hacia la comunicación postcuántica, así como impulsar un proyecto de ley sobre soberanía digital que contribuya a la autonomía, el control y la resiliencia de la economía y de la sociedad civil españolas ante “la actual situación de dependencia y subalternidad tecnológica que amenaza la seguridad y defensa”.
En este sentido, Sumar pide fomentar la cultura cívica de ciberseguridad y de derechos digitales de la ciudadanía, tanto en el sistema educativo formal como en organizaciones sociales, en coordinación con las administraciones locales y autonómicas. Además, aboga por un marco normativo integral y por el desarrollo de capacidades de supervisión e inspección en este ámbito, con protocolos y mecanismos de evaluación social y democrática.