Sumar optará finalmente por votar en contra de la toma en consideración en el Congreso de la proposición de ley registrada por Junts para vetar el uso del burka, cuyo debate está previsto este martes en el Pleno, y ha dejado fuera de la ecuación la abstención que se había llegado a plantear en algunos sectores internos, según han señalado a Europa Press fuentes del grupo parlamentario.
Así, el socio minoritario del Gobierno mantiene la misma línea que ya adoptó en febrero, cuando rechazó una propuesta análoga presentada por Vox, después de una discusión interna en la que parte del grupo se mostraba dispuesta a valorar la abstención como gesto hacia los postconvergentes en plena negociación del decreto de vivienda.
Otros miembros de la formación, sin embargo, se negaban a vincular el sentido del voto sobre la iniciativa de Junts a un guiño en la negociación del decreto de vivienda, mientras que también había voces en la coalición abiertas a considerar la abstención siempre que hubiera “garantías” de que el partido de Puigdemont actuaría con responsabilidad respecto a la prórroga de los alquileres, recordando que se trata únicamente de una votación de toma en consideración.
Sin apoyo a la ley de Junts
En rueda de prensa, la portavoz de Sumar, Verónica Martínez Barbero, se ha limitado a remitir a la reunión del grupo, mientras que la coportavoz de los Comuns, Aina Vidal, ha aclarado que en ningún momento se plantearon respaldar el texto de Junts, de modo que la disyuntiva interna se centraba entre la abstención o el voto negativo.
En cualquier caso, si finalmente PP y Vox se posicionan en contra de la proposición de Junts, que contempla transferir a la Generalitat las competencias en materia de inmigración, la eventual abstención de Sumar tampoco bastaría para que la iniciativa superase el trámite. Máxime cuando el PSOE ya ha adelantado su oposición a prohibir prendas por razones religiosas.
La coportavoz de los Comuns ha recordado el debate de febrero para ironizar con que a Junts le incomodaba la iniciativa de Vox por “español y no de derechas” y que les dio vergüenza votar junto a la “ultraderecha española”. A su juicio, la proposición de los postconvergentes debe interpretarse en la “ansiedad” que les genera el crecimiento de Aliança Catalana.
Debate sobre derechos y seguridad
Vidal ha subrayado además que quiere separar el debate sobre el voto de Sumar a la propuesta para prohibir el burka de la negociación del decreto de vivienda, al considerar que no se deben aceptar “cambalaches de derechos” y que la discusión debe centrarse en si es pertinente o no vetar este tipo de vestimenta.
“Hay elementos que son, yo creo, razonables que se pueden estudiar, otros que claramente son racistas y que no queremos contemplar. Tenemos dudas, y lo hemos dicho desde un principio, no porque nos guste un mecanismo. Entendemos que es de sumisión de la mujer, pero sí tenemos dudas sobre que la prohibición sea el camino oportuno y que ayude realmente”, ha señalado Vidal.
Por su parte, el diputado de Compromís y portavoz adjunto de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, también se ha remitido a la reunión del grupo y ha recalcado que el sentido del voto se fijará “respetando los derechos humanos y siendo coherentes”, enlazando así con el rechazo que ya mostraron ante el texto impulsado por Vox.
Un debate que consideran “tramposo”
Ibáñez ha defendido que la izquierda no debe eludir la discusión sobre la seguridad, pero tampoco aceptar que se plantee “marcado de manera tramposa por una realidad similar a la de los unicornios”. Ha explicado que es de Vila-real y que nunca ha visto a ninguna mujer con burka por la calle.
“Quizá empezar a hablar de seguridad por este extremo es un poco torpe y una cortina de humo. Y creo que las izquierdas deberíamos cooperar entendiéndonos en que no nos marquen la agenda y en marcarla nosotros”, ha concluido.