Vox ha presentado en el Congreso una proposición no de ley con la que pretende que el Gobierno garantice la protección de la red de Paradores de Turismo de España y se impida cualquier operación de enajenación, cesión, transferencia o fragmentación "ante las amenazas de cesiones al separatismo".
La iniciativa, registrada para su debate en la Comisión de Industria y Turismo del Congreso de los Diputados, sostiene que el Ejecutivo, por su "dependencia de partidos separatistas", ha entrado en una dinámica de cesiones patrimoniales que, a juicio de la formación de Santiago Abascal, compromete la integridad de esta entidad pública.
En este contexto, Vox advierte de la "peligrosa posibilidad" de que los establecimientos situados en comunidades como Cataluña o el País Vasco acaben siendo utilizados como moneda de cambio en acuerdos políticos. Como ejemplo, recuerda el compromiso adquirido en 2020 entre el PSOE y el PNV para el traspaso de los paradores de Argómaniz y Fuenterrabía, un acuerdo que, subraya, todavía no se ha ejecutado.
El grupo parlamentario llama la atención sobre las consecuencias que, a su entender, tendría un eventual desmantelamiento de la red, actualmente presidida por la exministra Raquel Sánchez. Resalta su relevancia estratégica desde su creación en 1928 y alerta de que cualquier ruptura supondría una pérdida "irreparable" de patrimonio público, además de vulnerar la obligación del Estado de proteger los bienes histórico-artísticos.
En consecuencia, Vox plantea que el Gobierno se comprometa a preservar la continuidad y la unidad de la Red de Paradores de Turismo de España como institución "pública, unitaria e indivisible", y que descarte "de manera expresa" cualquier operación de enajenación, cesión, transferencia o fragmentación en favor de gobiernos autonómicos.
Asimismo, la proposición incorpora un último punto en el que se insta al Ejecutivo a renunciar al uso de la Red de Paradores "como moneda de cambio en negociaciones políticas o parlamentarias".