La crisis abierta en Vox por el relevo en la portavocía del Ayuntamiento de Madrid ha escalado un peldaño más. La portavoz adjunta de los de Abascal en el Ayuntamiento de Madrid, Carla Toscano, ha cargado contra la ejecutiva del partido después de que la secretaría general del partido comunicara al Consistorio su expulsión cautelar y la del edil Ignacio Ansaldo, cuatro días después de formalizar la de Javier Ortega Smith.
“Se nos está llevando a una situación absurda”, ha denunciado Toscano en un mensaje difundido en su perfil de la red social X, donde sostiene que ha sido suspendida por negarse a respaldar lo que considera una “destitución injusta e ilegal” de Ortega Smith como portavoz del grupo municipal.
La concejala asegura que no puede acatar “instrucciones que rompen con las normas y el funcionamiento democrático” ni ser “cómplice de una injusticia” para conservar su cargo. “Mejor sin cargo que sin integridad”, zanja en su publicación, en un desafío directo a la cúpula del partido.
Ortega Smith se reafirma como portavoz
La dirección nacional, presidida por Santiago Abascal, abrió expediente disciplinario a Ortega Smith por “desacatar” la orden de ceder la portavocía a Arantxa Cabello, relevo aprobado por unanimidad en una reunión interna el pasado 12 de febrero. El todavía portavoz desautorizó ese encuentro y mantuvo su firma y atribuciones, lo que la ejecutiva interpreta como una quiebra grave de la disciplina interna.
Lejos de dar un paso atrás, Ortega Smith se ha reafirmado como portavoz y sostiene que no existe mayoría suficiente en el grupo municipal para apartarle. Asegura contar con el respaldo de Toscano y Ansaldo frente a Cabello y Fernando Martínez Vidal, alineados con la dirección nacional.
Además, ha anunciado su intención de recurrir las decisiones “con los recursos que permiten los estatutos” e incluso acudir a la jurisdicción ordinaria si fuera necesario, tras denunciar una supuesta “guerra sucia” en el entorno de la cúpula.
Conflicto remitido al comité de garantías
Por su parte, el secretario general, Ignacio Garriga, ha evitado concretar nuevas medidas disciplinarias y ha remitido el conflicto al comité de garantías del partido, al que ha definido como “organismo independiente”.
No obstante, lanzó un mensaje inequívoco: “Las decisiones de la ejecutiva las cumplen el afiliado número seis y el 68.000”, en alusión a la exhibición pública del carné número 006 por parte de Ortega Smith para reivindicar su condición de fundador.
La crisis interna ha generado además un pulso institucional. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha recordado que solo el grupo municipal puede cesar formalmente a su portavoz y ha cuestionado la eficacia de expulsiones cautelares acordadas por el partido.
Este lunes ha apuntado que el presidente del Pleno podría emitir una resolución, pero dejó entrever que, si el grupo no adopta una decisión interna, Ortega Smith seguirá ejerciendo como portavoz.