La Asociación Militares con Futuro ha hecho pública una denuncia por la “situación de emergencia habitacional” que padecen los alumnos del Centro de Formación de Tropa (Cefot n.º 1) de Cáceres, donde, “en plena ola de frío”, la calefacción no funciona y se han llegado a registrar hasta 4 °C dentro de los alojamientos.
El secretario general de la organización, Marco Domínguez, ha indicado que esta circunstancia ha obligado a los militares en formación a dormir con sacos de dormir tácticos encima de las camas, lo que ha llevado a calificar el acuartelamiento como una “nevera gigante”.
Domínguez considera que se trata de una “grave falta de previsión logística” que vulnera el Real Decreto 486/1997, que fija un mínimo de 17 °C en los lugares de trabajo, así como las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre condiciones térmicas en interiores.
La asociación advierte además de un posible problema de salud pública, ya que “la exposición a estas temperaturas y la humedad aumentan la probabilidad de enfermedades y accidentes laborales”.
Como respuesta, se ha presentado una batería de preguntas en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (Coperfas), en la que se reclama “una auditoría urgente, la climatización inmediata o el realojo del personal en instalaciones civiles, así como la depuración de responsabilidades”.