Diputado de ERC cree que la izquierda ha confundido a su base al priorizar el feminismo y esquivar la inmigración

Francesc-Marc Álvaro alerta de que la izquierda ha desatendido su agenda social y ha cedido seguridad e inmigración a la ultraderecha.

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El diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro Vidal. Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

El diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro Vidal. Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

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El diputado de ERC en el Congreso, Francesc-Marc Álvaro Vidal, sostiene que la izquierda en su conjunto, y en especial la socialdemocracia, ha incurrido en el "error" de situar debates como el feminismo en el "carril central" de sus prioridades, relegando a un plano secundario cuestiones sociales tradicionales como la educación, la sanidad, el empleo, las pensiones o la vivienda. A su entender, esta reordenación de prioridades ha "despistado" y "desorientado" a buena parte de su electorado.

Álvaro Vidal se expresa en estos términos en una entrevista con Europa Press con motivo de la publicación de su libro 'El franquismo en tiempos de Trump', editado por Galaxia Gutemberg, donde examina el crecimiento de Vox, formación a la que vincula con el neofranquismo".

El autor considera que la izquierda ha incurrido en "dos errores cruzados": por una parte, dejar fuera del foco público asuntos que inquietan a la ciudadanía, como la seguridad o la inmigración, y por otra, sacar del "carril central" los temas clásicos de la socialdemocracia.

En su análisis, las cuestiones relacionadas con el género, la identidad o los nuevos derechos son "relevantes" y deben estar presentes en la discusión pública, pero sin "desplazar" los asuntos tradicionales, porque eso genera "desconcierto" entre su votante de siempre. "No es que la agenda feminista no sea importante, lo es mucho, pero no puede implementarse tapando la agenda sobre vivienda, salud o educación", razona, abriendo la puerta a que "determinadas batallas culturales hayan despistado al electorado socialdemócrata".

Del desconcierto a la desconexión y la antipolítica

Ese desconcierto, prosigue, deriva en una ruptura del vínculo con la política y desemboca en la antipolítica. "Antes de la ola ultra, llega la antipolítica, que es un cráter que crece a partir del desconcierto, la abstención, el malestar y el cabreo. Cuando los votantes se desvinculan de las opciones porque no las entienden o no se sienten reflejados, se pasa de la desconexión a la antipolítica", afirma.

Mientras la izquierda se aleja de una parte de su base tradicional, los partidos ultras "trabajan la antipolítica para convertirla en apoyo electoral y social" y comienzan a apropiarse de temas desatendidos por la izquierda. "Por ejemplo, con muchas trampas y medias verdades, pero Vox ya está hablando de vivienda", señala.

Al mismo tiempo, reconoce que la izquierda ha tenido "miedo" a dar explicaciones sobre cuestiones como la inmigración, tratándola como un "tabú". "Eso es un gravísimo error", insiste, reclamando abordar también el debate sobre la seguridad "con tranquilidad, sin comprar el marco de la ultraderecha, pero sin soslayar lo problemático".

Monólogo ultra sobre seguridad e inmigración

"Al dejar estos temas fuera de la conversación pública, la izquierda se los ha entregado a la ultraderecha, que lo ha convertido en un monólogo. Ahora queremos transformarlo en un diálogo y eso es muy difícil, porque ellos ya llevan mucho tiempo hablando solos", reconoce.

Este profesor de Periodismo, que se presentó como independiente en las listas de ERC en las últimas elecciones generales, advierte de que el "autoritarismo contemporáneo", con Donald Trump como figura más visible y promovido por movimientos catalogados como neofascistas, de ultraderecha o de populismo ultra, busca "reventar las costuras de la democracia".

El diputado subraya que la meta de Santiago Abascal es convertir su partido en la fuerza principal del bloque conservador y augura que el PP "va al abismo" con Alberto Núñez Feijóo, porque con su "vasallaje político e ideológico" a Vox se ha "entregado a la ultraderecha". A su entender, el presidente del PP no sólo es un dirigente "débil" dentro de su formación, sino en todo el espacio de la derecha, ya que se limita a hacer "modulaciones sobre lo que le viene dado" por el "marco" que fija Abascal.

Feijóo, sin cuajo frente a Vox

"No es un líder que demuestre lo que en Madrid se llama cuajo, más bien transmite desconcierto e inseguridad", añade, antes de remarcar que "la única que tiene capacidad de combatir" en la pugna con Abascal es Isabel Díaz Ayuso, a la que define como "lo más parecido a Vox sin ser de Vox".

Cuestionado sobre si Feijóo tendrá que asumir responsabilidades por haber fortalecido a Vox, responde que, si los de Abascal logran el 'sorpasso', "será un fracaso notorio" del líder del PP. No prevé que esto ocurra ya en las próximas generales, pero apunta que también podrían exigírsele explicaciones si Vox "le pisa los talones" y crece lo suficiente como para "alterar la correlación de fuerzas", por ejemplo, en un escenario en el que un Gobierno del PP quedara condicionado por 60 diputados de la ultraderecha.

En su opinión, existe un "PP de los moderados", aunque ahora está "hibernando" porque "han perdido la batalla", lo que complica la que considera la única vía viable para frenar la "normalización del fascismo": "la unidad de los demócratas".

Unidad de los demócratas y papel de Junts

"No digo un frente de izquierdas, digo la unidad de los demócratas --puntualiza-- que desde la izquierda verde, pasando por la socialdemocracia, y los democristianos, los liberales y los conservadores demócratas, estén unidos en tres o cuatro ítems, que son los que marcan la raya entre el autoritarismo y la democracia y deben ser inamovibles".

Admite, sin embargo, que esta propuesta suya, aplicada en países como Francia, "tiene un fallo en España" porque el PP está "enganchado a Vox". Aun así, ve margen para que se ponga en práctica en Cataluña si Junts, "que tiene un debate interno muy fuerte", no repite el "error" del PP y evita "entregarse" a Aliança Catalana.