Sorpresa en el tablero político: PP y Vox se ponen de acuerdo para negociar con sus direcciones nacionales los gobiernos de Aragón y Extremadura y, empiezan esta semana

Atrás hachas de guerra. A tres semanas de que se celebren las elecciones en Castilla y León, PP y Vox coinciden en negociar gobiernos autonómicos, pero con la tutela de sus direcciones nacionales y tomándose tiempo

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El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, preside la reunión del comité de dirección del PP. DAVID MUDARRA-PP

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Cambio de estrategia. Como ya venían adelantado a Demócrata algunos politólogos consultados, entre ellos, Allende Martín, "al Partido Popular le vendría muy bien, de cara a próximos comicios, un cambio de estrategia que empiece por controlar la agenda, amplie su voto base y de centro, subraye y pondere su institucionalidad y su labor al frente de los gobiernos, así como, elaborar un mensaje claro y de unidad, sin perder por ello la identidad de sus territorios.

Y así ha sido. Este lunes, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, ha anunciado un cambio de estrategia, avanzando que, la cúpula nacional del partido se involucrará directamente en las conversaciones con Vox en Extremadura y Aragón para “facilitar los acuerdos”, advirtiendo, además, de que “defraudar el mandato de la gente es una irresponsabilidad”, lo que, a su juicio, ha recalcado, sólo favorecería al PSOE y a Pedro Sánchez.

El PP pide entendimiento

“Lo que queremos trasladarles es que la dirección del Partido Popular participará en las negociaciones con Vox en Extremadura y Aragón. Una participación de Génova, co tres patas, para hacer para facilitar los acuerdos, garantizar que se ajustan a las posiciones nacionales del partido y, sobre todo, para velar por su coherencia”, ha afirmado Gamarra en una comparecencia ante los medios en la sede nacional del PP.

La dirigente popular ha subrayado que, a la vista de los resultados electorales en Extremadura y Aragón, la ciudadanía reclama tanto al Partido Popular, como a Vox, que se “entiendan en un acuerdo que tiene que ser coherente y proporcional con los resultados electorales”.

A juicio de Gamarra, es necesario actuar “con altura de miras para ese gran objetivo” que “comparte la gran mayoría de los españoles”.  Y -ha remarcado-, "no vamos a permanecer impasibles ante el riesgo de repeticiones electorales y vamos a trabajar con toda la disposición para hacer posible el acuerdo”.

Fuentes populares confirman a este diario que esta decisión ha salido de la dirección nacional del partido liderado por Alberto Núñez Feijóo, este lunes, y que por supuesto que tanto las direcciones del PP de Aragón y de Extremadura han estado de acuerdo en todo momento. Asimismo, estas mismas fuentes han dado por hecho que Vox no se opondría a esta nueva fórmula de negociación.

El acuerdo de Vox

Y dicho y hecho. Vox y el PP comienzan esta semana un nuevo formato para negociar la conformación de gobiernos de coalición en Extremadura y Aragón consistente en primero acordar medidas "concretas, claras y conocidas", un programa de gobierno, y después ocuparse de puestos. El objetivo -señalan desde Vox- es vencer "el clima de desconfianza" entre ambos partidos que se ha instalado en las conversaciones y han embarrancado la negociación en Extremadura.

Así lo ha trasladado el vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, en rueda de prensa, donde ha detallado que las conversaciones que tendrán lugar esta semana en Extremadura y Aragón ya se producirán bajo este nuevo marco negociador. Fuentes de Vox matizan que han determinado la nueva estrategia para conversar con la dirección nacional del PP.

Dos fases y con luz y taquígrafos... después, nombres

Garriga ha detallado que las conversaciones se pilotarán ahora en dos fases. La primera, "fundamental y primordial" y "que llevará un tiempo" es ponerse de acuerdo sobre medidas "concretas", "ideas" y "un plan de gobierno" que "no dé lugar a interpretaciones" y con unas garantías pactadas que aseguren su cumplimiento. Según el 'número dos' de la formación, esta fase comportará "cesiones de ambos lados" y las partes tienen el "objetivo común" de que lo que acuerden sea "claro y conocido por los españoles".

El dirigente de Vox ha desvelado que una opción que los de Santiago Abascal y los 'populares' tienen sobre la mesa es "levantar actas de lo que se habla en esas reuniones" y dejar constancia de lo que "produce discrepancias".

La segunda fase serán los puestos que ocupe cada uno en esos eventuales gobiernos de coalición, pero hasta que no se plasme el qué no se hablará "de nombres ni consejerías". "Primero hablar del qué y luego veremos quién va a hacer ese quién, y con qué garantías vamos a corroborar que eso se lleve a cabo", ha resumido el secretario general de Vox, que ha insistido en pedir "discreción" mientras se desarrollan las negociaciones.