EEUU y sus socios dispararon más de 5.000 municiones en los cuatro primeros días de ataques contra Irán

Un informe alerta de que la ofensiva de EEUU y sus aliados contra Irán agotó más de 5.000 municiones en cuatro días y destapa graves límites de recarga.

4 minutos

Aviones F/A-18 Super Hornet estadounidense durante la operación 'Furia épica' Europa Press/Contacto/Us Navy/U.S. Navy

Aviones F/A-18 Super Hornet estadounidense durante la operación 'Furia épica' Europa Press/Contacto/Us Navy/U.S. Navy

Comenta

Publicado

4 minutos

Más leídas

Elecciones a las Cortes de Castilla y León de 15 de marzo de 2026

🔗 Ver todos los resultados

Próxima actualización en 60s

Escrutado: 99.33% Votantes: 1.251.408 Participación: 65.67%

Votos

Partido Escaños Votos Porcentaje
PP 33 +2 438.096 35.47%
PSOE 30 +2 379.703 30.74%
VOX 14 +1 233.757 18.92%
U.P.L. 3 +3 53.805 4.35%
XAV 1 = 11.307 0.91%
SY 1 -2 8.728 0.70%
IU-MS-VQ 0 = 27.605 2.23%
SALF 0 = 17.351 1.40%
PODEMOS - AV 0 = 9.225 0.74%
PACMA 0 = 5.027 0.40%
ESCAÑOS EN BLANCO 0 = 4.762 0.38%
Cs 0 -1 4.320 0.34%
NUEVECYL 0 = 4.207 0.34%
VBM 0 = 3.543 0.28%
PCAS-TC 0 = 3.051 0.24%
ESPAÑA VACIADA 0 = 2.991 0.24%
C. Bierzo 0 = 1.946 0.15%
PCTE 0 = 1.688 0.13%
VP 0 = 1.641 0.13%
MUNDO+JUSTO 0 = 1.555 0.12%
PREPAL 0 = 869 0.07%
FE de las JONS 0 = 789 0.06%
P. ALANTRE 0 = 383 0.03%
PANCAL-URCI 0 = 289 0.02%
SAE 0 = 106 0.01%

Escaños (82)

Mayoría: 42
PP 33 escaños
PSOE 30 escaños
VOX 14 escaños
U.P.L. 3 escaños
XAV 1 escaños
SY 1 escaños

Mapa

Ganador por provincia
Cargando mapa…
Selecciona un municipio para ver el detalle.

Estados Unidos, Israel y varios aliados del Golfo lanzaron más de 5.000 municiones, tanto ofensivas como defensivas, durante los primeros cuatro días de la campaña militar contra Irán iniciada el 28 de febrero, según el cálculo de un equipo del Instituto Payne para Política Pública. El estudio advierte de serias dificultades para reponer determinados sistemas, en especial interceptores y radares.

En las primeras 96 horas se utilizaron 5.197 municiones pertenecientes a 35 clases distintas, lo que convierte a “Furia épica” en la fase aérea inicial más intensa registrada en la historia reciente. Supera así las 735 bombas y misiles lanzados sobre Libia en los tres primeros días de la operación de 2011 destinada a imponer una zona de exclusión aérea --entre marzo y octubre se usaron unas 20.000 municiones--.

El análisis, firmado por Macdonald Amoah, Morgan D. Bazilian y el teniente coronel Jahara Matisek, especialistas del Payne Institute for Public Policy, ha sido difundido por el 'think-tank' Foreign Policy Research Institute (FPRI) y consultado por Europa Press. Los autores calculan que el mero reemplazo de la munición consumida costaría entre 10.000 y 16.000 millones de dólares, cifra que podría elevarse a unos 20.000 millones si se incluyen los aviones y radares perdidos en esos primeros días.

Los investigadores admiten que el ritmo de disparo disminuye tras esa fase inicial y que Irán también ha reducido sus ataques con drones (83%) y misiles (90%) a partir del quinto día. Sin embargo, insisten en el desgaste que ya sufren los arsenales de varias de estas capacidades clave.

La defensa aérea, en el punto de mira

De las 35 municiones estudiadas, los depósitos de 21 se consideran en situación “saludable” por sus existencias y niveles de producción, mientras que las otras 14 se catalogan en estado “crítico”. Se trata precisamente de “los sistemas que hacen la defensa aérea moderna creíble y que los ataques a larga tengan sentido”.

“La coalición puede seguir bombardeando a Irán durante años a este ritmo”, al disponer de bombas suficientes, “pero corre el riesgo de quedarse sin interceptores de alta gama, misiles de largo alcance y sensores sofisticados que protegen los bienes y las infraestructuras, al tiempo que permiten ventajas militares decisivas”, avisan los autores.

En esos cuatro primeros días, el inventario de interceptores Arrow de Israel se redujo a la mitad --su reposición llevaría 32 meses--; el stock estadounidense de misiles balísticos ATACMS y PrSM cayó en un tercio, y los interceptores THAAD de los aliados regionales también se redujeron en un tercio. Además, las ocho bombas antibúnker GBU-57 empleadas por Estados Unidos representan una cuarta parte del total disponible y solo pueden ser lanzadas desde los 20 bombarderos B-2 Spirit.

Según el informe, “esta vulnerabilidad es una crisis estructural arraigada en décadas de priorizar la eficiencia en los tiempos de paz sobre la resiliencia en los tiempos de guerra” por parte de la industria de defensa estadounidense y occidental. El conflicto con Irán evidencia que “el arsenal que se tiene al inicio es prácticamente todo lo que se tendrá”, lo que otorga un papel central al llamado “comando de recarga”.

Las baterías Patriot de Estados Unidos y de los países del Golfo dispararon 943 misiles en las primeras 96 horas, el equivalente a 18 meses de producción de la línea conjunta de Lockheed Martin y Boeing, que fabrica 620 interceptores anuales. En el caso de los Tomahawk, con una cadencia de 85 unidades al año, serían necesarios 53 meses para recuperar los 375 misiles empleados al comienzo de la ofensiva.

A estos plazos se suma la “falta de soldadores, técnicos e ingenieros especializados necesarios para operar y ampliar las líneas de producción de munición” y el hecho de que, en el caso de los países del Golfo, que dispararon el doble de interceptores Patriot que Estados Unidos, sus pedidos de reposición se tramitan después de los estadounidenses, añadiendo entre seis y doce meses adicionales.

Dependencia crítica de materias primas

El principal cuello de botella, subrayan Amoah, Bazilian y Matisek, está en las materias primas. El problema no es tanto el coste --en torno al 3% del total-- como la disponibilidad por condicionantes geológicos y químicos. A ello se suma “el problema de control en la cadena de suministro debido a que China controla y restringe muchos de los minerales y de los materiales”.

En consecuencia, señalan, “no importa si la base industrial de defensa occidental tiene un ‘cheque en blanco’ ya que no hay minerales que las empresas chinas estén dispuestas a vender a las firmas de defensa americanas y aliadas”. China domina el 98% de la producción mundial de galio, el 90% del procesado de neodimio y el 99% del disprosio, elementos presentes en todos los sistemas de guiado y módulos de radar del arsenal de la coalición.

Los expertos del Payne Institute calculan que reponer las más de 5.000 municiones utilizadas al inicio de la ofensiva exige aproximadamente 92 toneladas de cobre, 137 kilos de neodimio, 18 kilos de galio, 37 kilos de tantalio, 7 kilos de disprosio y 600 toneladas de perclorato de amonio.

Además, los explosivos de las cabezas de guerra, RDX y HMS, solo se producen en una instalación construida en la Segunda Guerra Mundial: la planta de municiones Holston, en Kingsport (Tennessee), operada por BAE Systems, sin que Estados Unidos disponga de otra fuente alternativa.

“Una perturbación prolongada allí tendría consecuencias en cada programa de misiles, torpedos y munición guiada de precisión en el inventario estadounidense”, advierten, remarcando que a 12 de marzo no tenían constancia de órdenes para aumentar la producción en esta fábrica. Asimismo, los motores turboreactor de doble flujo que equipan la mayoría de los misiles de crucero estadounidenses solo los fabrica la empresa Williams International, en Pontiac (Michigan).

Cuellos de botella evidentes y salidas limitadas

Los autores concluyen que los cuellos de botella están “claros”: “productores únicos para motores de cohetes y explosivos esenciales, líneas de producción limitadas por componentes críticos y, lo que es más fundamental, una peligrosa dependencia en una cadena de suministro de minerales críticos dominada por China”.

Admiten que solucionar este entramado por parte de la industria de defensa es “casi imposible en el corto plazo”. “La lección es cruda: un arsenal que no puede reabastecerse es un activo desgastable” y, por tanto, los responsables políticos deben asumir que “la supremacía militar no se puede mantener con una base industrial frágil”, sostienen. “El ‘comando de recarga’ es la base de la disuasión y la factura de ignorarlo está ahora a punto de vencer”, concluyen.