El portavoz adjunto de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute, lamenta “con pena” que el Gobierno central “sigue apostando por políticas de reducción de impuestos que se han demostrado en crisis anteriores que no hacen sino engordar los beneficios de las grandes empresas energéticas”, y reclama al Ejecutivo español que “entender que no ayudar” a la clase trabajadora “no es la solución para fortalecer posiciones en el terreno político”.
En una entrevista en RNE, recogida por Europa Press, Matute admite que “hay medidas interesantes” en el paquete anunciado por el presidente Pedro Sánchez para amortiguar el impacto económico de la guerra, pero reprocha que “siga sin estar en la agenda de posibilidades” la imposición de tributos sobre los beneficios extraordinarios “que se dieron con la guerra de Ucrania y que no tenemos ninguna duda de que se van a volver a dar ahora”.
Valora de forma favorable iniciativas como la prohibición de cortes de suministros a personas en situación vulnerable, las medidas de protección social o el apoyo a las empresas electrointensivas, aunque rechaza “todo lo que tenga que ver con una línea de mantenimiento de los beneficios extraordinarios que los grandes sectores de las empresas españolas siguen manteniendo con estas guerras”.
Según explica, la Moncloa ha optado por la rebaja fiscal porque “hay una parte de aquellos partidos que apoyan al Gobierno que entienden que por ahí sí están dispuestos a transigir, pero no por otras medidas que les resultan más extremas”, considerando como “extremas” las que “afectan a la cuenta de beneficios de las grandes empresas”.
En este contexto, insta al Ejecutivo a que “entienda” que “no ayudar a la gente que tiene miedo a no poder pagar la hipoteca, que tiene miedo a no poder pagar un aumento del alquiler por la subida de los precios del IPC, no es la solución para fortalecer posiciones en el terreno político frente a quienes quieren ponerles un puente de plata a las grandes empresas energéticas y a las grandes empresas del IBEX 35”.
Subraya, además, que los diputados situados “a la izquierda” del Gobierno de coalición de PSOE-Sumar “suman más” que los que no lo están, por lo que apela a un “ejercicio de responsabilidad”.
Cuestionado sobre si el Gobierno podría “priorizar amarrar a Junts y PNV” mediante este tipo de medidas, considera que sería una “lectura que, más allá de posiciones coyunturalistas, les llevaría en todo caso a una incertidumbre muy grande en las urnas”. “La política no es solo un ejercicio de cortoplacismo”, remacha.
“QUE MIRE A LA MAYORÍA SOCIAL”
Respecto al retraso en el debate presupuestario por la guerra, el diputado de la coalición independentista opina que “es una evidencia que afecta” y que lo “importante es hacer frente a esa situación de emergencia”. A su juicio, “no nos preocupa tanto que los presupuestos se traigan en marzo, se traigan en abril o se traigan en mayo, como que las políticas que se hagan sean políticas orientadas a defender a la gente más vulnerable”.
Sobre la posibilidad de articular un frente de izquierdas en el Estado, Matute admite que su formación “está deseando que exista una contraparte en el Estado español de izquierdas con la que poder interlocutar, negociar y con la que poder llegar a acuerdos”, aunque matiza que “no le toca a EH Bildu, como fuerza nacida por y para Euskal Herria, ser los protagonistas a la hora de hacerlo”.
“No nos gusta que nos digan cómo tenemos que organizar nuestra casa, en Euskal Herria Bildu somos así de peculiares. Creemos que acertamos y nos equivocamos nosotros y nosotras, y creemos que en justa reciprocidad nosotros no tenemos que ser los que les digan a nadie cómo tienen que organizar su casa y cómo tienen que reorganizar o reestructurar su propuesta política”, expone, para concluir que “ojalá exista en el Estado español una izquierda federalista solvente”.