El buque de acción marítima (BAM) “Furor” inicia este lunes un despliegue en la fachada occidental de África y el Golfo de Guinea para integrarse en una operación de la Unión Europea (UE) destinada a reforzar la vigilancia y la seguridad en el mar, ampliar el conocimiento del entorno marítimo y estrechar la cooperación con los Estados costeros de la zona.
El comandante del “Furor”, el capitán de corbeta Ángel García, ha detallado que el barco se incorpora a la misión, denominada “Presencias Marítimas Coordinadas en el Golfo de Guinea”, “tras un exigente período de preparación y certificación” desarrollado durante el último año y medio, “una tarea exigente que se ve recompensada con la oportunidad de representar a España en una región estratégica”, según ha subrayado la Armada en un comunicado.
La dotación habitual del buque está formada por 50 hombres y mujeres, aunque durante este despliegue se incrementa hasta un total de 78 personas embarcadas.
A lo largo de la misión, que se prolongará durante el primer semestre de 2026, el “Furor” llevará a cabo cometidos de presencia naval, patrullas de vigilancia marítima y operaciones coordinadas tanto con unidades de países de la UE como con marinas de los Estados ribereños del Golfo de Guinea.
Refuerzo de la cooperación militar en la región
La cooperación militar con los países de la zona constituye uno de los ejes principales del despliegue, con el objetivo de fortalecer sus capacidades en materia de seguridad marítima. En las escalas en puerto, el buque desarrollará actividades de formación y adiestramiento en interdicción marítima, buceo y respuesta ante incendios e inundaciones a bordo.
El Golfo de Guinea es una región considerada prioritaria para la seguridad nacional y europea, afectada por la piratería, los asaltos a mano armada y diversos tráficos ilícitos, y clave para la protección de las rutas marítimas de suministro energético y de la flota pesquera española.
“La seguridad de España comienza a muchas millas de nuestro territorio”, ha señalado el capitán de corbeta García. “Lo conseguimos protegiendo las líneas de comunicación marítima que garantizan nuestros suministros energéticos y proporcionando apoyo a la flota pesquera española que faena en estas aguas”, ha añadido.