La comisión de investigación del Congreso sobre la gestión de la dana que causó la muerte de 230 personas en la provincia de Valencia el 29 de octubre de 2024 volverá a interrogar este martes a José Manuel Cuenca, ex jefe de Gabinete del entonces presidente valenciano Carlos Mazón. Ese mismo día está prevista también la comparecencia del que fuera secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, igualmente imputado en la causa penal abierta por la riada.
La decisión de volver a llamar a estas dos personas se adoptó el pasado 15 de diciembre, inmediatamente después de la intervención de la exconsellera de Justicia e Interior y responsable de Emergencias, Salomé Pradas, también investigada por la magistrada de Catarroja, Nuria Ruiz Tobarra, instructora del procedimiento judicial.
Los miembros de la comisión acordaron citar de nuevo a Cuenca para que aclare las discrepancias entre lo que declaró en su primera comparecencia del 24 de noviembre y los datos que salieron a la luz posteriormente, tras difundirse los WhatsApp que cruzó con Pradas y que, según él, están “descontextualizados”.
El día del desastre, Pradas mantuvo contacto por mensajería tanto con el entonces jefe del Consell como con Cuenca. Sin embargo, los mensajes de este último, que continúa trabajando con Mazón en su oficina de “expresident”, no han podido ser recuperados por el juzgado, ya que reseteó la tarjeta SIM de su teléfono.
Durante la mañana del 29 de octubre de 2024, Pradas trasladó a Mazón que ya se habían producido rescates y actuaciones, que estaba en coordinación con la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, y que los puntos más críticos a esa hora eran la Ribera Alta, el Barranco del Poyo y el río Magro. A las 14.11 horas, poco antes de que Mazón se desplazara a El Ventorro para comer con la periodista Maribel Vilaplana, la consellera le avisó de que la situación empeoraba en Utiel.
“SALO, DE CONFINAR, NADA”
Esa misma información se la remitió Pradas a Cuenca en otro mensaje a las 14.25 horas y, a las 16.28, ya le comunicó la existencia de un fallecido en Utiel, sin obtener respuesta por su parte. Más tarde, él le indicó que quizá acudiría con Mazón al 112 sobre las 19.00 horas y, ya cerca de las 20.00, le pidió a la exconsellera que no decretara el confinamiento de la población, pese a que ella le advertía de que la situación estaba “muy muy mal” y se registraban numerosos “desbordamientos”.
Posteriormente, ante la jueza, Cuenca negó haber transmitido instrucciones a Pradas en nombre del expresident y sostuvo que los WhatsApp aportados por la exconsellera estaban “descontextualizados”.
CAREO CUENCA-PRADAS
En el careo celebrado el pasado 12 de enero, Pradas declaró ante la magistrada que percibía en Cuenca “una extensión” del expresident y atribuyó sus mensajes contrarios al confinamiento a que había hablado con Mazón o con otro de sus colaboradores, el ex secretario de Presidencia Cayetano García Ramírez.
La exconsellera sostuvo igualmente que, tras sus conversaciones iniciales con Mazón aquella mañana, el presidente dejó de estar localizable, y que fue Cuenca quien le indicó que estaba “de actos” y que le fuera informando a él. Dado el agravamiento de la emergencia, Pradas intentó contactar de nuevo directamente con Mazón, aunque no lo consiguió hasta casi las 20.00 horas.
Por ese motivo, a las 19.43 se puso en contacto con García Ramírez para valorar el posible confinamiento de la población ante el riesgo existente en la presa de Forata y “se quedó en hacer la consulta a la Abogacía”. Cuando Cuenca le envió el mensaje “Salo, de confinar, nada”, ella le respondió que la Ley de Emergencias contemplaba esa medida.
En el careo, el ex jefe de Gabinete de Mazón defendió que la inquietud sobre un eventual confinamiento era únicamente suya y que el propio García Ramírez le había trasladado dudas al respecto, insistiendo en que no dio a Pradas ninguna orden.
ARGÜESO ALERTÓ DE DESBORDAMIENTOS CERCA DE LAS TRES DE LA TARDE
En la sesión de tarde de la comisión de investigación del Congreso está prevista la comparecencia de Emilio Argüeso, ex secretario autonómico de Emergencias. Este ya declaró el pasado mes de abril ante la jueza que aquel día desconocía que los bomberos forestales que vigilaban el barranco del Poyo se habían retirado, ya que el entonces jefe de Bomberos, José Miguel Basset, no le comunicó ese movimiento.
Argüeso relató además que Mazón no fue convocado al Cecopi y que no tenía obligación de acudir, y que la dirección operativa de la emergencia recayó en Pradas y en Bernabé. A las 14.44 horas del día de los hechos, el ex alto cargo envió un mensaje a la vicepresidenta valenciana, Susana Camarero, advirtiendo de que los barrancos estaban “a punto de colapsar”.