La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha afirmado que el Ejecutivo afronta con “tranquilidad” el arranque del juicio por el caso mascarillas que implica al exministro de Transportes José Luis Ábalos y ha subrayado que “empatiza” con la ciudadanía y comprende su “indignación”, en una semana marcada también por el comienzo de la vista oral del caso Kitchen que afecta a antiguos dirigentes del PP.
Saiz ha admitido que se trata de una “semana dura” para la sociedad y ha recalcado que la corrupción provoca “desafección” y “hace daño al conjunto de la ciudadanía”, tal y como ha manifestado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros celebrado este martes.
Aunque las preguntas se han centrado en la causa que implica a Ábalos y a su exasesor Koldo García, la portavoz ha aludido igualmente al proceso por el presunto espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas, en el que están encausados el exministro Jorge Fernández Díaz y la antigua cúpula del Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy.
En esta línea, ha reiterado la “empatía” del Ejecutivo con la “preocupación” y el “enfado” de los ciudadanos y ha expresado su confianza en que la Justicia “haga su trabajo” para que “el que la haga la pague” y se llegue “hasta el final” en la depuración de responsabilidades.
Sin embargo, al ser cuestionada sobre posibles consecuencias políticas en el Gobierno de Pedro Sánchez en caso de que el juicio a Ábalos concluya con una condena, ha remarcado que el PSOE ya apartó a los presuntos implicados y que no tolera la corrupción.
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