El Gobierno español ha decidido respaldar la candidatura del actual ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para dirigir la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) a partir de 2027, cuando concluirá el mandato del actual director general, el exministro chino Qu Dongyu, que ya suma dos periodos consecutivos al frente del organismo.
El anuncio lo ha realizado este lunes en Bruselas el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, quien ha subrayado que se trata de una apuesta estratégica de España en el ámbito internacional y ha advertido de que el proceso para la elección del nuevo responsable de la FAO será largo y no culminará hasta dentro de más de un año.
“Es una candidatura española, pero que tiene vocación europea y que es también reflejo de la creencia que tiene España en el multilateralismo y en las Naciones Unidas, en momentos en los que la seguridad alimentaria es algo absolutamente fundamental”, ha afirmado Albares a su llegada a una reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea.
El jefe de la diplomacia española ha explicado que la decisión final sobre la dirección de la FAO no se adoptará hasta el verano de 2027, por lo que ahora comienza una fase de contactos diplomáticos para recabar apoyos internacionales.
Proceso largo y apoyos internacionales
Albares ha insistido en que la candidatura requerirá un intenso trabajo diplomático en los próximos meses. “Va a ser un proceso largo. Queda bastante tiempo por delante y lo que corresponde ahora es trabajar con nuestros socios y aliados para que esta candidatura pueda concitar el mayor respaldo posible”, ha señalado.
El ministro ha defendido además la experiencia de Planas tanto en el ámbito agrícola como en la política europea e internacional, un perfil que, a su juicio, encaja con los retos que afronta la organización en un contexto marcado por las crisis alimentarias, el cambio climático y las tensiones geopolíticas que afectan al suministro global de alimentos.
Una candidatura con dimensión europea
El movimiento de España se produce semanas después de que los ministros de Agricultura de la Unión Europea debatieran en Bruselas sobre la necesidad de reforzar el vínculo estratégico entre la UE y la FAO, así como de impulsar una candidatura europea sólida para la sucesión de Qu Dongyu.
Durante aquella reunión, la ministra chipriota de Agricultura y presidenta de turno del Consejo de la UE, Maria Panayiotou, recordó que la Unión Europea y sus Estados miembros son los principales contribuyentes financieros de la FAO, pese a lo cual ningún europeo ocupa la dirección del organismo desde hace más de medio siglo.
“La Unión Europea y sus Estados miembros son los principales contribuyentes de la FAO y, sin embargo, ningún europeo ha ocupado el cargo de secretario general en más de 50 años”, subrayó entonces Panayiotou.
Un intento que España ya probó en 2011
No es la primera vez que España aspira a dirigir el organismo de Naciones Unidas encargado de coordinar las políticas globales contra el hambre y promover sistemas alimentarios sostenibles. En 2011, el Gobierno español ya impulsó la candidatura del entonces exministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, que finalmente no logró el respaldo suficiente.
Con la candidatura de Planas, el Ejecutivo busca ahora reforzar la presencia española en las instituciones multilaterales y situar a España en el centro del debate internacional sobre seguridad alimentaria, uno de los grandes desafíos globales de las próximas décadas.