El ministro de Exteriores, Cooperación y Unión Europea, José Manuel Albares, ha vuelto a dejar clara la oposición de España a una carrera de armamento nuclear, después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, anunciara su intención de incrementar estas capacidades ante las amenazas que afronta Europa por el inicio de la guerra de Irán y el respaldo de varios socios europeos.
En una comparecencia en Moncloa tras la reunión del Consejo de Ministros, Albares ha subrayado que la postura del Ejecutivo es "clara" y que el Gobierno defiende el "control y la reducción armamentística nuclear" y, en consecuencia, rechaza "mantener una escalada".
Ha remarcado también que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, definió hace poco como "error histórico" y "apuesta peligrosa" el rearme nuclear, en su intervención durante la Conferencia de Seguridad celebrada en Munich (Alemania) a mediados de febrero.
Albares ha incidido en que se trata de armas de "destrucción masiva sin vuelta a atrás" y ha recalcado que España se posiciona en contra de que los países europeos incrementen su poderío atómico.
El titular de Exteriores ha respondido así a las preguntas sobre las palabras de Macron, quien en la víspera ordenó reforzar el arsenal nuclear francés y avisó de que lo empleará si están en juego los "intereses vitales" de Francia.
Macron explicó que su objetivo es impulsar una "disuasión avanzada" en Europa y señaló que ocho países europeos —entre los que no figura España— ya han aceptado esta iniciativa.
En esta línea, Albares ha aclarado que "no hay un ofrecimiento de un paraguas (nuclear) francés para cubrir todos los países" sino que, por ahora, existen conversaciones en torno a la creación de un comité directivo para tratar esta cuestión.