El director de Acogida y Atención de las Personas Migrantes del Gobierno Vasco, Ignacio Fariña, ha asegurado que no teme un “efecto llamada” tras el anuncio del Gobierno central de tramitar un Real Decreto para una regularización extraordinaria de 500.000 extranjeros que ya residen en España, dado que, a su juicio, el “efecto llamada ya se ha producido”.
“Ese posible efecto de llamada se produce por el empleo, el dinamismo económico, la protección social, un montón de circunstancias que vivimos aquí en Euskadi y que nos hemos dotado de esas características. Creo que el efecto llamada no lo produce esta situación excepcional, sino todo el trabajo que se ha hecho en muchos años”, ha explicado.
En una entrevista en Radio Euskadi, Fariña ha calculado que en torno a 20.000 personas en el País Vasco podrían acogerse a esta medida. Más allá de la cifra de beneficiarios, “que van a ser muchas”, ha subrayado que su principal inquietud es garantizar un tránsito “eficaz” hacia los futuros permisos de residencia y trabajo que podrán obtener.
El Ejecutivo vasco ha elaborado una guía específica con los pasos necesarios para solicitar esta regularización. “Estamos muy pendientes de las informaciones que vayan surgiendo. La gente está muy inquieta porque ven con esperanza este proceso para regularizar su situación o, en el caso de personas que ya están regularizadas, poder optar a un itinerario de regularización mucho más claro del que tenían”, ha indicado Fariña.
En la misma línea, ha remarcado que “es una oportunidad única porque es una regularización excepcional”. “No está supeditado a una oferta de trabajo, no se va a producir muchas más veces y permite una regularización en un momento en el que hay redacción del reglamento que, por ejemplo, a muchas personas solicitantes de asilo se les cerraba la puerta para poder regularizar su situación con los nuevos arraigos”, ha agregado.
Fariña ha precisado que las personas que logren regularizarse no tendrán derecho a voto y ha insistido en que este proceso “no es el final de nada, es el inicio de muchas cosas”. “Esta regularización te da un permiso de residencia y trabajo durante un año en el cual las personas van a necesitar acceder al mundo del empleo para poder renovar ese permiso de residencia y trabajo después de un año”, ha explicado.
Según ha apuntado, esto derivará en una “verdadera carrera por acceder a aquellas necesidades que se le van a exigir durante la renovación, al cabo de un año y, por ejemplo, el empleo va a ser una de ellas, claramente”. En este contexto, ha señalado que “lo que nos preocupa ahora es adecuar todos los sistemas para ponerlos en línea, respondiendo a esas necesidades de las empresas. Necesitan trabajadores que vengan a Euskadi, pues poner todo en línea para que eso pueda ser posible y factible”.
Aun cuando ha considerado que el anuncio del Gobierno central “no haya sido la más adecuada en absoluto, sin un debate, sin una corresponsabilidad, sin preparar también un poco todas las estructuras necesarias para poder materializar toda esta regularización”, ha defendido que esta medida “va a causar efectos positivos”.
“Creo que va a dar oportunidad también de visualizar una realidad: que las personas cuando están en situación regular pueden hacer ese compromiso de derechos y deberes, de ser parte de la sociedad y de contribuir a esta sociedad”, ha finalizado.